Pedro Sánchez dio una orden fulminante a la nueva directora del CNI: prohibido vigilar a golpistas catalanes y proetarras vascos.
Es el precio que está pagando el presidente del Gobierno, junto a la destitución de Paz Estaban, para recuperar la confianza de sus socios independentistas catalanes y vascos, tras la polémica por el ‘caso Pegasus’.
Según publica ‘El Debate’, la nueva directora, Esperanza Casteleiro, llegó al CNI el 12 de mayo con una orden clara del presidente: acabar con todas las escuchas y la vigilancia a los líderes independentistas. No solo catalanes, sino también vascos.
Ésa y no otra es la razón por la que el independentismo ha accedido a pasar página y retomar las relaciones con el Gobierno dos meses después de que trascendiera que el CNI había espiado a 17 de ellos con orden judicial del Tribunal Supremo.
Desenchufar a sus dirigentes desde el CNI es una decisión política que, además, no comparten las cúpulas de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado por el riesgo que puede entrañar. Por el contrario, la Audiencia Nacional escapa del control del presidente.
Éste último ha cortado por lo sano, sin esperar a la reforma de la ley orgánica que regula el control judicial previo del CNI (de 2002), que él mismo prometió en el Congreso el pasado 26 de mayo. Entre otras cosas, porque es prácticamente imposible que salga esta legislatura puesto que necesitaría una mayoría absoluta –176 escaños– que el PP no le dará y el independentismo, tampoco.ora del CNI, Paz Esteban, a primeros de mayo para dar a los independentistas y al resto de grupos parlamentarios explicaciones sobre el espionaje.

Pedro Sánchez
Los secretos de Sánchez
Estados Unidos tendría información muy comprometida de Pedro Sánchez en sus manos.
Durante su participación en el programa ‘Herrera en COPE’ del 9 de junio, el director de ‘El Debate’, Bieito Rubido, desveló cuál puede ser uno de los grandes motivos detrás del distanciamiento de Joe Biden hacia el presidente de Gobierno.
“El general que llevó, hasta hace muy poco, la gran Agencia de Seguridad Cibernética de Estados Unidos le comentó a un grupo de notables españoles en una reducida cena en Madrid que: ‘lo que saben los norteamericanos de Sánchez es mucho más grave de lo que se pudo haber espiado con Pegasus’”.
En este sentido, Rubido lanzó una pregunta que pone contra las cuerdas al Gobierno PSOE-Podemos: “¿Qué sabe Biden para que no le dé ni un solo minuto de conversación a Sánchez”. Si bien reconoce que “nosotros no lo sabemos”, tampoco tiene dudas de que “tenemos un pato cojo en La Moncloa”.
