La relevancia pública.
Ahora, de repente, la defensa de la esposa de Pedro Sánchez se parapeta en el argumento de la relevancia que tiene Begoña Gómez para intentar reclamar del juez Juan Carlos Peinado que su declaración no sea grabada.
¡Ojo, que no se refiere únicamente a la presencia de las televisiones, que eso se da por descontado! Resulta que la mujer del presidente del Ejecutivo socialcomunista pretende que tampoco se active el circuito cerrado de vídeo y que, a lo sumo, solo pueda grabarse el audio.
La idea es evitar, evidentemente, que alguien pudiera filtrar las imágenes con posterioridad y que se viera a Begoña Gómez teniendo que declarar ante el magistrado.
Obviamente, los medios de comunicación no iban a poder tomar imágenes de dentro del juzgado porque la causa está todavía en fase de instrucción y su declaración será a puerta cerrada ante el juez instructor y nadie tendrá acceso a sus declaraciones.

Pero lo de solicitar que tampoco funcione la cámara de los juzgados alegando la relevencia pública de Begoña Gómez no se sostiene porque aún están frescas las imagénes de Mariano Rajoy declarando como testigo en la Audiencia Nacional por el llamado ‘caso Gürtel‘.
Y es que en el año 2017 se pudo ver al entonces líder del PP teniendo que declarar ante el magistrado y con las cámaras de televisión retransmitiendo sus palabras.
Sin duda, el argumento de la relevancia pública se cae por su propio peso porque Rajoy era en ese momento presidente del Gobierno y Begoña Gómez, únicamente, mujer del inquilino de La Moncloa.
Así que, al menos de cara a la sociedad, a Antonio Camacho, el letrado de la esposa de Sánchez se le ha caído por completo el argumento.

