Andrés Aberasturi – Una política vergonzante.


MADRID, 8 (OTR/PRESS)

Decir, como ha dicho Leire Pajín que todo el PSOE está con Rodríguez Zapatero para descalificar la opinión de Barreda, resulta un absurdo categórico: todo el PSOE menos uno, que es Barreda, el culpable de que Pajín tuviera que poner de manifiesto el apoyo universal a su jefe. Gómez tampoco está con Zapatero, lo que pasa es que no sólo no se atreve a decirlo sino que afirma lo contrario. Guerra y su ya famosa «señorita Trini», no parece muy a favor del presidente y Felipe ha confesado que no le gustó lo de las primarias, que estuvo mal enfocado desde el principio. El Gobernador del Banco de España -que creo que es del PSOE- no para de hacer críticas y en la mani de la huelga general las bases de UGT gritaban Zapatero dimisión. O sea que todo el PSOE, lo que se dice todo, pues no parece que esté muy conforme con la política que está siguiendo ZP. Por no hablar de dos o tres ex ministros claramente incompatibles con el presidencialismo omnipresente de Rodríguez Zapatero.

Pero si al aparato le preocupa que Barreda diga lo que piensa, al ciudadano le debería preocupar más lo que dice quien rápidamente sale en defensa del presidente. Me refiero a Guillermo Fernández Vara, sucesor de Rodríguez Ibarra en Extremadura que se califica a si mismo -y por extensión a todos los presidentes de comunidades del PSOE- como miembros de la «cuadrilla» de ZP. Hombre, si yo fuera extremeño, me molestaría tener como presidente a alguien que no se considera más que un subalterno. Una cosa es la piña y otra el melón.

Barreda ha dicho en voz alta lo que muchos piensan y no ha hecho sino creer lo que las encuestas dictan: teniendo como alternativa a Rajoy, perder por catorce puntos de diferencia, es mucho perder, es exactamente lo expresado por el presidente manchego, dirigirse hacia una catástrofe electoral. Y no quiero ni pensar si en lugar del tibio Rajoy al frente del PP estuviera* que cada uno ponga el nombre que quiera.

En lo que falla Barreda es en pedir un cambio de política al presidente porque ya no puede cambiar, porque a donde podría ir es de donde viene y a donde va lo hace guiado por Bruselas. No le quedan salidas porque no le queda dinero y no le queda dinero porque no quiso ver las salidas en su momento pese a que desde muchos foros se le advertía que aquel camino iba hacia la nada. Llegó la nada y el defensor del gasto social, el que pedía cariño a las masas trabajadoras tuvo que hacer el mayor recorte social y aguantar cada noche la pesadilla de la mirada de cinco millones de parados.

Yo no sé si todo el PSOE está o no con ZP. Lo que sé es que no está ni la izquierda ni la derecha. Pero que nadie se engañe: no es que esté haciendo una política de centro, el problema del presidente del Gobierno es que la realidad terca de los hechos se ha enfrentado con su natural optimismo y como no sabe ya renunciar, lo que hace es una política vergonzante de derechas y de izquierdas, una política que no es ni lo uno ni lo otro o, lo que es peor, una política que a veces parece una cosa y otras otra. Y así, lo dicho por uno y lo pensado por muchos: se va hacia la catástrofe.

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