Tras contemplar intranquilo, que no sorprendido, ´EL ACTO FINAL DEL SANCHISMO´, concretado en la carta dirigida por ´el patas´ a los españoles, adobada con el postureo de los días de asueto tomados para reflexionar sobre si seguía al frente del gobierno del ´cortijo de cortijos´, francamente no sé en qué momento sentí más vergüenza ajena, si durante la ´cuidada´ escenificación del entremés inicial, o en su parte final, cuando a guisa de postre y como no podía ser de otra manera, comunica a la ciudadanía y al rey, su intención de seguir guiando el destino de ´LA MATRIA´. Por cierto, trufado dicho anuncio, de presuntas amenazas poco veladas, a los medios de comunicación díscolos con su régimen.
Tiempo habrá de analizar pormenores, pero de momento hoy tan solo quiero señalar porqué hablo de ´el final del sanchismo´, frase esta que puede haber puesto cachondo a más de uno.
Pues bien, en mi opinión, el ´sanchismo´ ha muerto para que pueda nacer ´el pedrismo´, que ahora es lo que toca (los cojones), y que es como el ´sanchismo´, pero bastante más prepotente y bananero, si cabe.
El lenguaje no verbal del personaje durante la representación de este sainete, es analizado, por un especialista ducho en tales menesteres clínicos, que nos revela lo que las palabras ocultan.

