La sardina ibérica recupera el sello azul: un triunfo de la pesca sostenible en España y Portugal
El aroma a brasas y salitre envuelve el puerto de Matosinhos, en el norte de Portugal. Aquí, entre el bullicio de las barcas y el humo de las parrillas, la sardina es mucho más que un pescado: es tradición, identidad y, ahora, también un símbolo de esperanza. Porque la sardina ibérica (Sardina pilchardus) acaba de recuperar algo que llevaba una década persiguiendo: el codiciado sello azul del Marine Stewardship Council (MSC), el mayor aval mundial de pesca sostenible. No es un logro menor. Este distintivo, que brilla en latas y pescaderías, certifica que cada ejemplar capturado cumple con tres principios irrenunciables: poblaciones saludables, mínimo impacto ...