Cien impresentables arropan a Otegui
El mal hace mucho más ruido y es más aparatoso que el bien. Siempre parece que vaya ganando, pero en realidad quienes se abocan al mal son los verdaderos perdedores. Goya lo supo ver en su cuadro El Tres de Mayo, en el que las víctimas aparecen iluminadas, mientras que sus verdugos son relegados a la zona de sombra. También lo vio Victor