El consorcio ruso lanza al mercado Goliath 2.0 y Karakurt 2.0, drones capaces de cambiar frecuencias en vuelo para resistir la guerra electrónica

La rusa Kaláshnikov crea drones ‘infalibles’ que esquivan interferencias en vuelo

Las lecciones aprendidas en Ucrania han sido el motor de estos avances, que incorporan elementos de inteligencia artificial.

La rusa Kaláshnikov crea drones 'infalibles' que esquivan interferencias en vuelo
Enjambre de drones al ataque. PD

Visualiza un dron surcando la retaguardia del enemigo, modificando su frecuencia como un camaleón para evadir interferencias.

Kaláshnikov, el coloso ruso del armamento, ha presentado recientemente Goliath 2.0 y Karakurt 2.0, dos drones renovados que llevan a cabo esta hazaña. Fueron exhibidos en la feria UMEX 2026 en Abu Dabi, destacando su característica principal: algoritmos que alteran las radiofrecuencias de manera pseudoaleatoria durante el vuelo.

Alan Lúshnikov, presidente de la firma, lo expuso a TASS: estos dispositivos transmiten telemetría, órdenes e imágenes en tiempo real, incluso ante la presión electrónica del adversario. Deshazte de los enlaces fijos que son fáciles de bloquear; estos drones cambian de canal para mantener la comunicación. Con cámaras diurnas e infrarrojas montadas sobre estabilizadores hidráulicos, son capaces de detectar y seguir objetivos tanto estáticos como móviles, independientemente de la hora del día.

La guerra en Ucrania ha acelerado este tipo de innovaciones. Rusia produce cientos de drones cada jornada, incluidos los clones iraníes Shahed, y según el mando ucraniano Oleksandr Syrskyi, se planea alcanzar mil unidades diarias. Ucrania responde con redes anti-drones instaladas en carreteras y ataques profundos que han ocasionado daños por valor de 15.000 millones de dólares en petróleo ruso. Sin embargo, los drones rusos son vulnerables a los interferidores ucranianos, lo que explica la urgencia de Kaláshnikov por desarrollar sistemas más resistentes.

Aquí es donde entra en juego la IA, el verdadero motor detrás de esta innovación. Los algoritmos destinados al cifrado y al cambio pseudoaleatorio de frecuencias dan la sensación de ser inteligencia artificial adaptativa: analizan las interferencias en tiempo real y seleccionan el canal más adecuado. No se trata de ciencia ficción; es una evolución práctica y necesaria. Kaláshnikov está integrando estos drones dentro de redes de combate conectadas, donde las plataformas comparten datos al instante, avanzando hacia enjambres autónomos guiados por IA.

Guerra electrónica al rojo vivo

Imaginemos el escenario bélico ucraniano. Rusia ha derribado hasta 92 drones ucranianos en una sola noche sobre áreas como Bélgorod o Voronezh, mientras Ucrania lanza ataques a refinerías rusas. Los nuevos Goliath y Karakurt operan dentro de esa saturación electromagnética: evitan bloqueos y envían imágenes claras y estables. Lúshnikov lo resume así: «Una ventaja significativa frente a sistemas convencionales».

Pero Kaláshnikov no se queda ahí. También suministra al ejército ruso drones kamikaze como los KUB y espías como el SKAT 350M. La modernización responde a lecciones aprendidas directamente del conflicto en Ucrania, donde los drones destacan en tareas de reconocimiento pero enfrentan dificultades ante la guerra radioelectrónica. Por su parte, Ucrania innova con soluciones low-tech, como redes de pesca dispuestas sobre escuelas y carreteras para atrapar explosivos lanzados por drones FPV que transportan hasta 10 kg a distancias considerables.

La IA potencia cada uno de estos dispositivos. En ellos, procesa datos provenientes de sensores para permitir un seguimiento autónomo, anticipa interferencias y ajusta las rutas adecuadamente. Imagina un dron capaz de «pensar» bajo condiciones adversas como el jamming, similar a un ajedrecista enfrentándose a una situación complicada. Fuentes rusas subrayan la interoperabilidad: los datos fluyen hacia los centros de mando mediante plataformas aliadas, creando así un ecosistema inteligente.

Impacto global y competencia feroz

La feria UMEX and SimTEX 2026 celebrada en Abu Dabi reunió a expertos del sector; Rusia mostró su fortaleza ante sus competidores internacionales. Mientras tanto, Ucrania solicita más apoyo frente a los planes rusos para una producción masiva de drones. El presidente Volodímir Zelenski ha advertido sobre posibles ataques masivos rusos mientras la diplomacia se encuentra estancada.

Estos avances no son únicamente obra rusa. Desde 2022, Ucrania ha estado desarrollando drones veloces, además hay proyectos europeos como ENSURE en Málaga que integran drones médicos con aviación civil utilizando IA para emitir alertas en tiempo real. Sin embargo, Kaláshnikov se mantiene a la vanguardia en el ámbito bélico: sus drones logran sobrevivir donde otros fallan.

A continuación, un resumen ágil con especificaciones clave:

  • Cambio de frecuencia: Pseudoaleatorio durante el vuelo.
  • Sensores: Cámaras diurnas/nocturnas con estabilización hidráulica.
  • Misiones: Reconocimiento profundo y seguimiento de objetivos.
  • Redes: Intercambio fluido de datos con otras plataformas.
  • Contexto: Lecciones extraídas del conflicto en Ucrania y producción masiva rusa.

La IA conecta todos estos elementos: desde algoritmos anti-jamming hasta redes interconectadas. Rusia intensifica su producción mientras Ucrania frustra esos planes con tácticas ingeniosas. Estos drones están cambiando las reglas del juego; sin embargo, la guerra electrónica sigue siendo un eterno gato y ratón ¿Quién saldrá vencedor en el próximo asalto digital?

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