Según la Audiencia Provincial, las ballestas no son armas prohibidas
Estos son los peligros de la fama. Se suele pensar que ser popular es algo positivo. Que se lo pregunten a la actriz Sara Casasnovas.
La protagonista de Amar en tiempos revueltos (La 1) y de Hospital Central (Telecinco), salía de representar La noche de la Iguana en el teatro Reina Victoria de Madrid cuando un hombre se le acercó e intentó agredirla con una ballesta el pasado 7 de junio de 2009.
El agresor se llama Arndt M., tiene 39 años y es de nacionalidad alemana. Según ha declarado, estaba obsesionado con Casasnovas desde que la vio en la serie de la cadena pública.
Durante el juicio, la actriz declaró ante el juez separada por un biombo del acusado, pero éste intentó hablar con ella para decirle:
«Yo te amo, nunca te haría daño»
La obsesión de Ardnt duró meses. La joven recibió cartas de amor y admiración, a sí como visitas inesperadas del acosador hasta que, hace un año, la fijación se tranformó en un acto violento.
El pasado martes, la Audiencia Provincial de Madrid ha condenado a ocho años de prisión al agresor. La sentencia prohíbe a Arndt M. acercarse a menos de 500 metros y a comunicarse con la actriz «por cualquier tipo de medio» durante los próximos nueve años.
La sección segunda de la Audiencia Provincial no ha condenado al hombre por tenencia ilícita de armas ya que las ballestas «no son armas prohibidas».
Al final, se le ha condenado a Ardnt a seis años y tres meses de prisión por el delito de homicidio en grado de tentativa y a un año y nueve meses de cárcel por otro de tenencia ilícita de armas, ambos con la circunstancia atenuante de trastorno de la personalidad.


