Los lunes, revista de prensa y red

“Sánchez renuncia a aprobar los Presupuestos de 2024 tras el adelanto electoral en Cataluña”, de Rocío Esteban; “La verdad sobre la agenda 2030”, de Fernando del Pino Calvo-Sotelo; “Jueces, fiscales, abogados del Estado e inspectores de Hacienda se unen en Barcelona en defensa del Estado de Derecho”, de Ángela Martialay; y “Sánchez también aceptará la autodeterminación para amnistiar a Begoña”, de Federico Jiménez Losantos

(Viñeta de Puebla en ABC el pasado día 14)

SÁNCHEZ RENUNCIA A APROBAR LOS PRESUPUESTOS DE 2024 TRAS EL ADELANTO ELECTORAL EN CATALUÑA

Artículo de Rocío Esteban publicado en La Razón el pasado día 14

La legislatura queda paralizada y también la hoja de ruta del Gobierno. La amnistía sigue su curso.

Moncloa se pone en guardia tras la convocatoria anticipada de elecciones en Cataluña y asume ya las repercusiones a nivel nacional de lo que ocurrió en el Parlament. La pugna independentista vuelve a alterar la hoja de ruta del Gobierno, que se conjura en resistir a pesar de que son varios los frentes abiertos.

Cuando el Gobierno acaba de cumplir sus primeros cien días, su debilidad queda todavía más retratada, al reconocer en Moncloa la dificultad para aprobar unos Presupuestos Generales del Estado en medio de la batalla entre ERC y Junts en Cataluña. El nuevo escenario congela de facto una legislatura que parece solo moverse al compás de los partidos independentistas. Y es que todo el foco político en Madrid está siempre determinado por el voto de ERC y Junts en el Congreso de los Diputados, partidos imprescindibles para que la gobernabilidad de Pedro Sánchez sea estable. El propio presidente del Gobierno ya ha dado la orden a Hacienda para prorrogar los Presupuestos generales de 2023, esto es, descartar aprobar unas cuentas públicas nuevas, según confirman fuentes gubernamentales.

El tablero político en Madrid se pone en pausa a la espera de conocer el ganador en términos independentistas. En el Ejecutivo reconocían este miércoles sin parangones que la legislatura «se complica» y la primera decisión a adoptar es la de poner en cuarentena los Presupuestos. En el Moncloa ya transmiten sin tapujos la idea real de prorrogar las cuentas públicas, porque «presentar unas cuentas en mayo no tiene sentido», según reconocían fuentes al más alto nivel en Moncloa. Hasta ahora, el calendario de Hacienda pasaba por presentar este mes de marzo, o a más tardar en abril el proyecto de Presupuestos Generales de 2024. «Que caigan los Presupuestos de Cataluña, dificulta los Presupuestos Generales», reconocían en el sector socialista del Gobierno. Y es que Hacienda no se lanzará a presentar un proyecto que no supere las enmiendas a la totalidad y menos en medio de la campaña electoral catalana. En el Gobierno reconocen que si así lo hicieran, los Presupuestos se convertirían en una nueva batalla entre ERC y Junts con el objetivo de demostrar cuál de los dos partidos es capaz de ejercer más influencia en Moncloa.

A la vez, también miraban con recelo a la vicepresidenta segunda y líder de Sumar, Yolanda Díaz, por no haber sido capaz de frenar la amenaza de los comunes –su marca en Cataluña– de tumbar los presupuestos del Govern. «Me sabe mal que los comunes no lo aprueben», reconocía una voz autorizada en el PSOE antes de que los de Ada Colau consumasen su «no».

A pesar de este nuevo contratiempo para el Ejecutivo, en el PSOE trataban de imponer tranquilidad y repetían el mensaje de que la «legislatura será larga», aseguraban. «Es un ciclo electoral, la legislatura será larga en cualquier escenario», zanjaban en Ferraz, donde, sin embargo se enfrentan a tres procesos electorales en tan solo tres meses, donde se medirá definitivamente cuál es la relación de fuerzas entre el PP y el PSOE. El domino de elecciones, además, puede acabar desgastando al Ejecutivo de coalición en su conjunto porque tendrán que hacer campaña electoral para movilizar al electorado en medio de la polémica por el «caso Koldo» y con la aprobación de la ley de amnistía de fondo. Además, en las elecciones vascas y catalanas, los intereses de los socios acabarán influenciando en la capacidad de acción de Pedro Sánchez.

En el PSOE restan importancia a este escenario y se fía todo a su candidato en Cataluña, Salvador Illa, no solo en clave autonómica, sino también como facilitador para frenar la ambición de las formaciones independentistas el próximo 12 de mayo en las urnas. Un retroceso de ERC y Junts puede, a su vez, rebajar las exigencias a la hora de negociar en Madrid, incide una fuente en el Ejecutivo. Lo contrario, el ascenso de los independentistas, condicionará todavía más la capacidad legislativa sin marcaje de Sánchez.

Mientras, la ley de amnistía sigue su curso en el Congreso de los Diputados. Hoy mismo pasará el filtro final en la Cámara Baja antes de que sea enviada al Senado, donde se encontrará con el bloqueo del PP. Es, de momento, la única norma que no correrá peligro, dado el interés de los independentistas de que salga adelante cuanto antes. Si los plazos iniciales se cumplen la ley de amnistía estaría aprobada a finales de mayo o principios de junio como tarde.

Artículo en: https://www.larazon.es/espana/sanchez-renuncia-aprobar-presupuestos-2024-adelanto-electoral-cataluna_2024031365f1fd02dac83100016c48e9.html

LA VERDAD SOBRE LA AGENDA 2030

Artículo de Fernando del Pino Calvo-Sotelo publicado en Actuall el pasado día 12

La agenda 2030 es una agenda de dominación, de nuevo orden mundial donde se endiosa a los estados y se desprecia a la persona.

Pedro Sánchez, un ‘apóstol’ de la agenda 2030; con esto está dicho todo, ¿no?

La dictadura comunista soviética repetía machaconamente sus consignas para que calaran bien en la población. Del mismo modo, la obsesiva repetición del término «sostenible» y la ubicua presencia del logo multicolor de la Agenda 2030 son signos del nuevo totalitarismo que nos están colando por la puerta de atrás en una sociedad debilitada por la Cultura del Miedo y por la pérdida de referentes morales. A esto hay que sumar el poder de la corrección política, concepto creado por el marxismo-leninismo, la cual marca unas lindes ―infranqueables bajo pena de linchamiento u ostracismo― hoy decididas por una misteriosa Autoridad Superior y transmitidas por los obedientes medios de comunicación. Hay que reconocer que la corrección política ha cumplido con su misión: asfixiar el libre pensamiento y crear un miedo generalizado a disentir.

En el caso de la Agenda 2030, la mayoría de las empresas e instituciones repite la consigna como muestra de virtud social, aunque nadie conozca muy bien su contenido. ¿Qué es la Agenda 2030? Y, si es tan importante, ¿por qué no ha sido votada por nadie?

¿Qué es en realidad la Agenda 2030?

La «Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible» es un acuerdo propiciado por la ONU en el año 2015 para sustituir a la olvidada Declaración del Milenio (2000-2015). Una diferencia importante entre ambos textos estriba en que ésta pasó desapercibida mientras que la Agenda 2030 ha sido embutida, encajada, empujada, encastrada, empotrada en la sociedad con tanta fuerza que, en comparación, la alimentación forzada de las ocas parece un acto de libre albedrío de los pobres animales.

La Agenda posee 17 objetivos y 169 metas con la aparente finalidad de «poner fin a la pobreza y el hambre (…) y proteger al planeta». Su lenguaje es voluntarista y rimbombante: «Aspiramos a un mundo sin pobreza, hambre, enfermedades ni privaciones» con un crecimiento «sostenible, inclusivo y sostenido» (soniquete que se repite como un mantra). De hecho, el texto es completamente utópico, lo que por sí mismo debería ser una primera fuente de preocupación, no en balde las utopías del s. XX ―en especial, el comunismo― mataron a más de 100 millones de personas en todo el mundo.

El lenguaje del documento ofrece bastantes indicios sobre su verdadera naturaleza. En sus cuarenta páginas[1] la palabra «sostenible» aparece mencionada 223 veces y la palabra inclusivo, 23. Por el contrario, el término «libertad» sólo se menciona en 3 ocasiones, «familia» sólo en 1 y «propiedad privada», ninguna, o sea, 0, coincidiendo con el eslogan del Foro Económico Mundial de Davos (WEF), «socio estratégico» de la Agenda 2030: «No tendrás nada y serás feliz».

Una de las tres únicas veces en que se menciona la palabra libertad es para afirmar que la Agenda busca «fortalecer la paz universal dentro de un concepto más amplio de la libertad». Es ésta una expresión inquietante, dado que el término libertad no requiere de nuevas reinterpretaciones. Así, dada la naturaleza orwelliana del texto, resulta imperativo acudir a la «neolengua» descrita en la novela 1984, en la que el Ministerio del Amor se dedicaba a la represión y el de la Verdad, a la propaganda más engañosa. De este modo, la traducción real de la frase anterior sería la siguiente:

«La Agenda 2030 tiene como objeto fortalecer la dominación universal dentro de un concepto más restringido de libertad».

Se comprende mejor, ¿verdad?

Para discernir la verdad sobre la oscura sombra que proyecta esta iniciativa de la ONU ―es decir, del globalismo― es necesario distinguir entre los objetivos que propugna, aparentemente loables, y los medios que propone para alcanzarlos, completamente opuestos a la consecución de dichos fines. Recuerden que el abismo existente entre unos fines aparentemente benéficos y unos medios perversos ha sido precisamente lo que ha caracterizado a las utopías más destructivas de la Historia.

Un programa totalitario y liberticida

La primera crítica que puede hacerse al utópico programa de la Agenda 2030 es su carácter totalitario, pues aspira a controlar la totalidad de la vida de los individuos ―incluyendo qué y cuánto comen, y qué y cuánto consumen―. Como hemos mencionado, el concepto de libertad brilla por su ausencia y es remplazado por un acérrimo estatismo. En efecto, la libertad individual y la iniciativa privada son ninguneadas a favor de un constante intervencionismo estatal al que se atribuye un carácter benéfico y una capacidad sobrehumana de solucionar todos los problemas.

El intervencionismo que propone resulta tan exagerado que recuerda a los Planes Quinquenales de la extinta URSS. Por ejemplo, especifica objetivos concretos de crecimiento del PIB en los países menos adelantados y la «duplicación» (¿por imperativo legal?) del peso de la industria («inclusiva y sostenible») en el PIB de esos mismos países.

Las similitudes con el comunismo continúan, pues también propone reducir no sólo la desigualdad de oportunidades, sino también «la desigualdad de resultados». En esta línea, se compromete a efectuar «cambios fundamentales en la manera en que nuestras sociedades producen y consumen bienes y servicios» y formula un axioma revelador: el crecimiento económico (sostenido, inclusivo y sostenible) «solo será posible si se comparte la riqueza y se combate la desigualdad de los ingresos». Así, aboga por aumentar la progresividad de los impuestos y reforzar «la reglamentación y vigilancia de las instituciones» desde un Estado al que se le otorga «plena soberanía permanente sobre la totalidad de su riqueza, sus recursos naturales y su actividad económica».

Por último, declara pomposamente que actúa «en nombre de los pueblos a los que servimos». Exactamente, ¿cómo y cuándo se han manifestado «los pueblos» sobre la Agenda 2030? ¿Y podrían decirme en qué país el poder político sirve al pueblo en vez de servirse de él?

La ideología y la religión climática en la Agenda 2030

Sin embargo, lo más determinante de la Agenda 2030 es que, lejos de ser un documento políticamente aséptico, posee una carga ideológica muy determinada.

En primer lugar, es materialista, pues omite toda dimensión trascendental del ser humano, convertido en poco más que un animal o un robot, a pesar de que el 72% de la población del planeta ―el pueblo al que dicen servir― cree en Dios (sólo el 10% se declara ateo) y que una amplia mayoría cree que hay vida después de la muerte[2]. Aunque el 62% de la población mundial vive en países donde se conculca el derecho a la libertad religiosa (siendo la religión cristiana la más perseguida[3]), el texto en ningún momento la menciona, como tampoco menciona la libertad de expresión. Asimismo, su desprecio por el ser humano lleva a colocarlo al mismo nivel que las demás criaturas en un mundo «donde todas las formas de vida puedan prosperar sin temor ni violencia».

Cómo no, la Agenda 2030 defiende la ideología de género (palabra repetida 15 veces en el documento): «la incorporación sistemática de una perspectiva de género en la implementación de esta Agenda es crucial». También apoya el aborto bajo el eufemismo de «salud reproductiva de la mujer» y relega a la familia a un puesto secundario en un mundo caracterizado por la relación de servidumbre entre el amo (el Estado omnipotente) y su siervo, un individuo aislado y solo, ninguneando a la familia como unidad fundamental de la sociedad y como sujeto de derechos previos a la existencia del Estado.

En cuanto a su apoyo a la religión climática ―que menciona 20 veces― la Agenda 2030 tiene el mismo tinte pesimista y catastrofista del primer informe del Club de Roma ―un documento seminal del movimiento globalista― con una conciencia de escasez cuya única solución es, aparentemente, la aceptación de una tiranía global dirigida por una élite que quiere hacernos la vida ciertamente incómoda mientras nos salva de un peligro inexistente. Así, repite la habitual letanía apocalíptica climática alertando del «peligro para la supervivencia de muchas sociedades» causado (entre otros factores) por un pretendido aumento de los desastres naturales y de las sequías y un supuesto agotamiento de los recursos, tres afirmaciones no sustentadas por los datos[4].

Naturalmente, la Agenda 2030 propone aumentar la proporción de energías renovables para lograr un suministro de energía «asequible, fiable y sostenible» y «duplicar» la eficiencia energética. El problema es que las energías renovables a las que implícitamente hace referencia (eólica y fotovoltaica) nunca serán ni eficientes, ni fiables ni asequibles al ser intermitentes y depender de la existencia de suficiente viento o radiación solar, que sólo se dan en determinadas latitudes, estaciones u horas del día. Así, las fuentes renovables exigirán siempre un respaldo de energías térmicas tradicionales, lo que implica una cara redundancia de sistemas de generación o, en su defecto, una vida vivida entre apagones intermitentes.

Objetivo: reducir la producción de alimentos

Con similares contradicciones —en lo que quizá sea la prueba más evidente de su hipocresía—, la Agenda 2030 asegura querer poner fin al hambre y duplicar la productividad agrícola mientras propone medidas que promueven justo lo contrario, es decir, que crearán hambrunas. Así, bajo la habitual coartada medioambiental el texto supone una verdadera declaración de guerra al campo, lo que ha llevado en muchos países a una justificada reacción de ganaderos y agricultores que luchan por su supervivencia, que es la nuestra.

En el caso de los ganaderos, la guerra toma la forma de una grotesca demonización del ganado como emisor de metano y de una inmoral campaña contra el consumo de carne y proteína animal, clave para la salud. En el caso de los agricultores, la Agenda 2030 quiere imponer una reducción en el uso de agua, fertilizantes y pesticidas. Con su doblez habitual, afirma querer «aumentar el uso eficiente de los recursos hídricos», pero a la vez obliga a «restablecer los ecosistemas relacionados con el agua, incluidos los ríos» (es decir, destruir presas), lo que merma la capacidad de riego.

Asimismo, con el pretexto de reducir la contaminación marina, propone primero controlar las «actividades terrestres», incluyendo «la polución por nutrientes» (es decir, los fertilizantes), y luego reducir «la liberación de productos químicos a la atmósfera, el agua y el suelo» (es decir, los pesticidas). Sin agua para alimentar las plantas, sin fertilizantes para nutrir la tierra y sin pesticidas para eliminar las plagas, ¿cómo se va a mejorar la productividad agrícola? ¿No se logrará más bien revertir la maravillosa Revolución Verde, que permitió multiplicar el rendimiento de los cultivos y alimentar a una población creciente? Voy más allá: ¿Creen ustedes que los autores de la Agenda 2030 ignoran que éste será precisamente el resultado?

El caso de Sri Lanka es el canario en la mina. En 2021, el gobierno de aquel país decidió prohibir los fertilizantes químicos y los pesticidas con los típicos argumentos medioambientales. Su presidente alardeó de ello en un discurso en la cumbre climática del COP26 en el que abogó por la agricultura orgánica y por las energías renovables. «El hombre debe vivir en sintonía con la naturaleza», afirmó citando textualmente un punto de la Agenda 2030. Tres años antes, el Foro Económico Mundial (WEF) había publicado un artículo del entonces primer ministro en el que publicitaba su “visión”. El país logró un rating ESG de 98.1 sobre 100 y se convirtió en el niño mimado de la ONU y en un modelo de aplicación de la Agenda 2030. Pues bien, en sólo seis meses la producción agrícola cayó un 20% y los precios aumentaron un 50% mientras ciertos productos, como los tomates y las zanahorias, multiplicaban su precio por cinco. En un país productor de arroz, el gobierno se vio obligado a importarlo, y finalmente llegó la hambruna, las masas asaltaron el palacio presidencial y el presidente huyó mientras el WEF corría a borrar el mencionado artículo de su web, pero el daño estaba hecho: hoy la desnutrición infantil sigue siendo un problema en Sri Lanka[5].

Conclusión

Bajo el bonito manto de unos fines aparentemente nobles, la Agenda 2030 oculta un programa empobrecedor y misántropo y nos dirige hacia un mundo con permanentes cartillas de racionamiento. Afirma querer combatir la pobreza, pero sus políticas no harán más que aumentarla al suprimir la libertad y la propiedad privada, piezas clave para el progreso económico. Enaltece a un Estado al que dota de atributos divinos (omnipotencia, omnipresencia y omnisciencia) mientras desprecia a la persona, a la que reserva el papel de siervo de la élite gobernante. Hace creer, contra de toda evidencia, que son los Estados y no los individuos los que crean riqueza, olvidando que es el individuo el que crea riqueza y el Estado parasitario el que se apropia de ella. Finalmente, plantea una actitud paternalista y neocolonialista hacia los habitantes de los países más pobres, negándoles la dignidad que les corresponde y la capacidad de ser protagonistas de su destino.

El globalismo que inspira la Agenda 2030 sabe que el control (y la reducción) de la población mundial requiere del control de las fuentes de energía y de los alimentos, y éste es el verdadero objetivo de esa ingeniería social astutamente denominada cambio climático.

Finalmente, como no podía ser de otra manera, desde el punto de vista de sus resultados la Agenda 2030 está siendo un calamitoso fracaso, algo reconocido ya por la propia ONU[6] y el Banco Mundial[7]. En efecto, habiendo transcurrido más de la mitad del plazo con que contaba para lograr sus objetivos aparentes, no se ha reducido la pobreza extrema ni el hambre, la mortalidad infantil y maternal apenas han variado, la mortalidad por malaria, lejos de disminuir, ha aumentado (gracias al veto de pesticidas por razones «medioambientales»), y el «pleno empleo» sigue siendo una quimera.

Sin embargo, a los autores de la Agenda 2030 sus 17 objetivos no les importan en absoluto. Su verdadero objetivo es sólo uno: la dominación, lograda mediante la imposición de un nuevo orden mundial basado en un férreo control estatal y en la servidumbre de un ser humano despojado de derechos.

Fernando del Pino Calvo-Sotelo, articulo originalmente publicado en la Fundación Rafael del Pino

Las notas remiten a documentos originales, por ejemplo el [1] a https://unctad.org/system/files/official-document/ares70d1_es.pdf

[1] Transformar nuestro mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible (unctad.org)

[2] More Prone to Believe in God than Identify as Religious. More Likely to Believe in Heaven than in Hell.: gallup-international.com

[3] ACN Informe Libertad Religiosa (acninternational.org)

[4] IPCC AR5, Working Group 1, Chapter 2.6, p.214-220

[5] Sequía y demolición de presas – Fernando del Pino Calvo-Sotelo (fpcs.es)

[6] Halfway to 2030, world ‘nowhere near’ reaching Global Goals, UN warns | UN News

[7] Poverty Overview: Development news, research, data | World Bank

Artículo en: https://www.actuall.com/democracia/la-verdad-sobre-la-agenda-2030/

JUECES, FISCALES, ABOGADOS DEL ESTADO E INSPECTORES DE HACIENDA SE UNEN EN BARCELONA EN DEFENSA DEL ESTADO DE DERECHO

Artículo de Ángela Martialay publicado en El Mundo el pasado día 11

La sociedad civil se moviliza frente a la amnistía al procés independentista catalán y en defensa del Estado de Derecho en España. Asociaciones de jueces, de fiscales, de abogados del Estado, de inspectores de Hacienda y de interventores del Estado se han adherido a un pacto para trasladar a la ciudadanía la importancia de defender en la actualidad los pilares del Estado de Derecho. El primer acto común que celebrará esta plataforma tendrá lugar el próximo miércoles en Barcelona en la sede de la Universidad Abat Oliba CEU.

La iniciativa ha partido de la Asociación de Fiscales, el colectivo mayoritario en representación de miembros de la Carrera Fiscal, que preside la fiscal Cristina Dexeus. Sin embargo, a la misma se han unido otras organizaciones como la Asociación Profesional de la Magistratura y Foro Judicial Independiente. Pero además de colectivos de jueces y fiscales, también formarán parte de este pacto por la democracia diversas asociaciones de altos funcionarios como abogados del Estado, inspectores de Hacienda e interventores del Estado.

Tal y como ha podido saber EL MUNDO, esta plataforma, que nace con vocación de permanencia, tiene como objetivo concienciar a la sociedad española del «momento crítico» que atraviesa el Estado de Derecho en nuestro país. Este movimiento de la sociedad civil nace de forma paralela a la tramitación parlamentaria de la polémica Ley de Amnistía al procés, que recibió la semana pasada el aval de Junts en la Comisión de Justicia del Congreso y que ha sido ampliamente criticada por el mundo académico, la judicatura, la carrera fiscal y distintas asociaciones profesionales del alto funcionariado del Estado.

En el acto, que tendrá lugar el próximo miércoles a las 12 horas en la Ciudad Condal, se leerá un manifiesto ensalzando los pilares de nuestra democracia, entre ellos la separación de poderes. Asimismo, está previsto que tenga lugar un debate entre la catedrática de Derecho Constitucional en la Universidad Autónoma de Barcelona Teresa Freixes y el vocal del Consejo General del Poder Judicial José María Macías. Ambos han sido muy críticos con la Ley que pretende otorgar un blindaje total al prófugo Carles Puigdemont a cambio de que Pedro Sánchez gobierne tras los resultados de las elecciones generales del pasado 23 de julio.

Las fuentes consultadas explican que la intención de los organizadores es que esta jornada marque el inicio de una serie de encuentros para transmitir a la sociedad la importancia de salvaguardar la Constitución, norma suprema que garantiza la igualdad entre todos los españoles, el principio de solidaridad interregional entre las autonomías y la separación entre los tres poderes del Estado que reconoce la Carta Magna.

Esta iniciativa ha venido precedida de la movilización previa de la sociedad civil a través de distintos comunicados. El pasado mes de noviembre, tras cerrar el PSOE con Junts el pacto de investidura, más de 200 profesores universitarios emitieron un comunicado «en defensa de la Constitución y del Estado de Derecho» en el que señalaron que la amnistía «es contraria a la Constitución y al Derecho de la Unión Europea y, por tanto, nula e inaplicable».

Por su parte, un centenar de abogados del Estado mostraron su «lealtad inquebrantable a la Constitución y, por ende, a todos los españoles, frente a quienes, por su condición de representantes públicos, deberían garantizarla y, sin embargo, han pactado para incumplirla», en referencia al PSOE y a Junts per Catalunya.

De igual manera, la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de España hizo en aquellos días posteriores al pacto un llamamiento a los cargos públicos e instituciones para que «respeten la división de poderes y la igualdad de todos los españoles».

Éstos fueron tan sólo algunos de los pronunciamientos realizados desde la sociedad civil contra el borrado de los delitos del procés como contrapartida a los siete votos decisivos del partido de Carles Puigdemont que han permitido a Sánchez permanecer en La Moncloa.

Artículo en: https://www.msn.com/es-es/noticias/espana/jueces-fiscales-abogados-del-estado-e-inspectores-de-hacienda-se-unen-en-barcelona-en-defensa-del-estado-de-derecho/ar-BB1jEGl0?ocid=msedgntp&pc=HCTS&cvid=00526d75f60c4954a44d9b936f087741&ei=98

SÁNCHEZ TAMBIÉN ACEPTARÁ LA AUTODETERMINACIÓN PARA AMNISTIAR A BEGOÑA

Artículo de Federico Jiménez Losantos publicado en Libertad Digital  el pasado día 10

La Ley de Amnistía aprobada en la Comisión de Justicia esta semana ni es ley, porque no es para todos, ni sólo de amnistía: es también autoamnistía. El PSOE amnistía todos los delitos cometidos para lograr la independencia de Cataluña, desde el saqueo de fondos públicos al enriquecimiento privado de la familia Pujol, desde el terrorismo callejero a la alta traición con Putin, a cambio de que los herederos de Pujol, que son sus hijos y Junts per al 3%, le amnistíen a él por todos los delitos del archicaso Koldo-Ábalos-Begoña que ya han salido a la luz y están en fase de instrucción, o quedan por salir, y afectarán a todo su Gobierno y al PSC en pleno, con Illa a la cabeza. Si Sánchez entrega España a los innumerables hijos de Pujol no es sólo por siete votos, sino para asegurar su capacidad de amnistiar a siete ministros del PSOE, tres vicepresidentas, y a su señora, Begoña Gómez, como parte de lo que parece una trama anterior, paralela y posterior a la pandemia, que captaba dinero público para intereses privados. O sea, como Convergencia.

El Tirano, como en su casa en Brasil y Chile

Evidentemente, eso es lo que piensa el Tirano, parodia hortera de sí mismo en Brasil, y acogido al nicho de las narcodictaduras bolivarianas con Boric. Un gobierno, el de Chile, al que cada vez se vincula más directamente con las redes subversivas que quieren acabar con Milei. Vale la pena detenerse en esto. Muy recientemente, Juan Bautista «Tata» Jofre, probablemente el mayor experto en los servicios de inteligencia argentinos y del Cono Sur, desde su experiencia con Perón y Menem, que ha plasmado en libros muy reveladores sobre la guerra civil en el peronismo, el terrorismo montonero y los regalos a esos asesinos por los Kirchner, corroborando lo que Victoria Villarruel hace muchos años desveló en «Les llamaban jóvenes idealistas», fue muy explícito en uno de esos programas nocturnos de televisión que sólo consumimos los adictos a la tragedia y la esperanza de ese gran país.

Concretamente, Jofre dijo a propósito de los que intentan sabotear el gobierno de Milei: «atención a Chile». Y añadió: «en Chile se van juntando venezolanos, peruanos… y, al fondo, como siempre, la isla, o sea, Cuba. Su interlocutor opuso el argumento de siempre: «si no tienen para comer». A lo que Jofre replicó: «para eso siempre ha habido dinero. Cuando estaban tan mal como ahora y asustaban hasta a los rusos, mira la que montaron aquí. Y es que hoy está fuera de toda duda que el terrorismo contra la democracia en Argentina, peronista, pero democracia al fin, que finalmente provocó el golpe militar, a petición directa de partidos políticos como el de Balbín, fue siempre tutelado por el comunismo cubano, en los montoneros y en el ERP. Como en Uruguay, en Chile, Perú, Colombia y el resto de Iberoamérica. El socialismo ruinoso de la CEPAL fue siempre acompañado por el terror de las guerrillas comunistas, con un pie en el narcotráfico y otro en Tropicana. Hoy, para el Cártel de Puebla, un éxito de Milei sería una derrota terrible. Así que hay que tomar en serio las advertencias de expertos como Jofre.

El guion de Puigdemont: de la amnistía a la autodeterminación

Félix Bolaños no se resistió a la tentación de hacer el ridículo. Si el mentir, verdadero credo de la banda de Sánchez, es sin duda indispensable para sobrevivir y prosperar en esa organización tan semejante al hampa (véase lo de Koldo, Ábalos, Montero, Marlaska, Illa y demás pandilla), es imprudente, sobre necio, creer que los separatistas catalanes dejarán pasar una sola ocasión de humillar al gobierno de España, aunque esté a sus pies, o precisamente por haber tenerlo hocicando ante los golpistas de 2017. Ni saben perder ni sabrán ganar. Viven del fallo del contrario, que es España, pero en lugar de agradecer o disimular el fallo enemigo, lo ridiculizan. Miriam Nogueras tardó apenas unos minutos en reírse de Bolaños, por algo había dicho que no se fiaban en absoluto de las promesas de Sánchez. Y si bien la Ley es una porquería inaplicable, en lo tocante a propaganda, el separatismo catalán es más astuto que el PSOE, que tampoco es manco.

La dominatrix de las tres filas de dientes dijo de presupuestos, nada, que «pieza a pieza» -le faltó decir que de las magras carnes de Bolaños- y los de ERC corrieron a declarar que no estaba claro que la amnistía lo fuera de verdad, y que, en todo caso, lo veían como un paso a la autodeterminación. Puigdemont se apresuró a hacer suya la proclama: primero, la amnistía; después, la autodeterminación. Y todos coincidieron en la fecha: 2025. ¿Quiere esto decir que ya está hablado con los sicarios de Sánchez? En mi opinión, sí. Es verdad que estamos a menos de un año de las elecciones en Cataluña y que tanto Junts per al 3% como la Esquerra compiten en alzar la voz hasta el kikiriki. Pero después de ver a Santos Cerdán bajo la foto del referéndum golpista, a Bolaños felicitándose a sí mismo por asegurarse algún mes más en el cargo, y a Sánchez defender con demasiada caipiriña que la Ley de Amnistía «asegura la prosperidad de Cataluña y España», nadie puede creer que, al hablar con los golpistas, el Gobierno y/o el partido sanchista sean prudentes y juiciosos. No sé cómo, pero habrá referéndum. Y si Sánchez tiene que amnistiar a Begoña, la amnistiará.

Artículo en: https://www.libertaddigital.com/opinion/2024-03-10/federico-jimenez-losantos-sanchez-tambien-aceptara-la-autodeterminacion-para-amnistiar-a-begona-7106346/

 

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Tres foramontanos en Valladolid

Con el título Tres foramontanos en Valladolid, nos reunimos tres articulistas que anteriormente habíamos colaborado en prensa, y más recientemente juntos en la vallisoletana, bajo el seudónimo de “Javier Rincón”. Tras las primeras experiencias en este blog, durante más de un año quedamos dos de los tres Foramontanos, por renuncia del tercero, y a finales de 2008 hemos conseguido un sustituto de gran nivel, tanto personal como literario.

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