Por José María Arévalo

(Vista del interior de la basílica)
El pasado 15 de abril publicamos en estas páginas un artículo titulado “¿Buen acuerdo de la Iglesia y el Gobierno sobre el Valle de los Caídos, o concesión?”, que todavía pueden ver ustedes en https://www.periodistadigital.com/tresforamontanos/20250415/buen-acuerdo-de-la-iglesia-y-el-gobierno-sobre-el-valle-de-los-caidos-o-cesion-689405076924/ en el que comentábamos la reacción negativa de católicos de la derecha política como Hazteoir, las declaraciones del obispo Munilla al respecto, y un artículo de El Debate que aclaraba a quien pertenece legalmente el Valle de los Caídos, pues aunque monseñor Munilla aseguraba que es propiedad de Patrimonio Nacional, lo que este artículo señalaba es que el Valle pertenece a la Fundación de la Santa Cruz del Valle de los Caídos, cuyos patronos son Patrimonio Nacional (que depende, en la actualidad, del Ministerio de la Presidencia, es decir, de Félix Bolaños) y la propia comunidad benedictina del Valle de los Caídos, o mejor la abadía de la Santa Cruz.
Pues bien, pocos días después, el 17, veo en Religión en Libertad un artículo titulado “Los obispos niegan ser «promotores o impulsores» de la resignificación del Valle y aclaran 4 puntos”. Curiosamente, los cinco comentarios al mismo son negativos sobre los obispos, parecen todos seguidores de Hazteoir. Yo intenté incluie otro comentario pero no me dejaba el sistema, no sé por qué. Escribí: “Pues a mí me parece bien el acuerdo alcanzado entre Obispos y Gobierno, manteniendo el culto, los monjes y la cruz, que las izquierdas querían quitar. Y tampoco me parece mal «resignificar» el conjunto del Valle quitando todo residuo franquista.”
Pero veamos las declaraciones de los obispos: «Los términos del acuerdo realizado entre el Gobierno y la Santa Sede son generales y nunca se han detenido en los detalles o particularidades del mismo», aseguran los obispos.
El objetivo del Gobierno sería realizar una musealización que abarcará el centro de interpretación y que podrá extenderse al interior de la Basílica, «si así se considera, respetando los espacios de culto», y que abordará el desarrollo de tres narrativas: «la historia política, ideológica y arquitectónica del monumento y su significación en la historia de España y de Europa; el uso de mano de obra penada en su construcción, y la historia y características del entorno natural y paisajístico».
Por su parte, la Conferencia Episcopal Española (CEE) emitió este pasado Miércoles Santo un comunicado en el que busca aclarar los puntos de acuerdo con el Gobierno socialista. Este es el texto íntegro:
«Nota en relación al concurso internacional en el Valle de los Caídos. El Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana ha hecho público el llamado “Concurso de proyectos del memorial de Cuelgamuros”. En este sentido, deseamos manifestar que la Iglesia Católica nunca ha sido promotora ni impulsora de las actividades de resignificación que el Gobierno de España quiere llevar a cabo en el Valle limitándose a salvaguardar los acuerdos vigentes desde el inicio ante las intervenciones estatales.
El Gobierno toma la iniciativa lanzando un concurso de ideas sin contar con la Iglesia acerca de los pormenores o cuestiones que deberían ser concretadas con anterioridad, por si no se respetan los espacios y la sensibilidad religiosa.
Los términos del acuerdo realizado entre el Gobierno y la Santa Sede son generales y nunca se han detenido en los detalles o particularidades del mismo. Una vez más, el Gobierno toma una iniciativas sin resolver cuestiones previas que afectan al concurso que presentan y que deberían ser aclaradas con anterioridad. En cualquier caso, hay que señalar que, el intercambio de notas pro memoria de las reuniones celebrada en Roma entre el Gobierno de España y la Santa Sede, ha sentado unos principios que han de ser respetados por ambas partes y que son:
-El mantenimiento de la basílica donde se celebra la eucaristía así como sus signos litúrgicos y religiosos. Las intervenciones, de carácter artístico y museográfico siempre garantizarán el destino litúrgico y cultual de estos espacios sin alcanzar a dicho espacio.
-El mantenimiento de las capillas con sus símbolos religiosos y espacios litúrgicos. La intervención museográfica y artística debe respetar las capillas y los símbolos religiosos existentes en ellas.
-El acceso independiente desde la entrada principal exterior de la basílica hasta el lugar en que se celebran los sacramentos.
-La continuidad de la Comunidad monástica benedictina encargada del servicio litúrgico de la basílica, la hospedería y la escolanía.
Además, se estableció que una persona propuesta por la Iglesia Católica revisará el proyecto final ganador del concurso antes de su ejecución para asegurar que los acuerdos son respetados y las intervenciones son acordes con las normas litúrgicas.
Lo apropiado en relación a este concurso es que estuviera acordado con la Fundación de la Santa Cruz del Valle de los Caídos, responsable histórica del lugar y propietaria del espacio en el que se va a intervenir cuyos patronos fundamentales son Patrimonio Nacional y la Comunidad benedictina.”