Emigrante en España, carnicero en Cataluña, asesino suicida en Irak
El argelino Belgacem Bellil llegó a España como emigrante. Comenzó trabajando en el campo en Andalucía, recogiendo aceituna en Jaén. Con unos amigos, fanáticos islámicos como él, se fue a Cataluña y allí, en la mezquita Al Forkan de Vilanova i la Geltrú fue donde decididó que lo suyo era marchar a Irak y asesinar occidentales.