Olvídese de los profestas de baratillo
¿Recuerda lo idílico que era Oriente Medio antes de que ese cowboy demente entrase en la Casa Blanca? Ah, los viejos tiempos en los que Saddam Hussein invitaba a los líderes kurdos y chiíes a su palacio a comer asado seguido de una agradable partida de damas. Cuando los mulás iraníes celebraban el 4 de Julio en honor del Gran Ángel.