Miguel Pato (Periodista Digital)-. El magnate australiano de la comunicación Rupert Murdoch sigue premiando a los líderes europeos por su apoyo a George W. Bush en la Guerra de Iraq. El siguiente en incorporarse al Consejo de Administración de la News Corporation podría ser Tony Blair si acepta la oferta que tiene sobre la mesa.
Por otro lado, Aznar se estrena este jueves como orador en las reuniones de poder que Murdoch acostumbra a organizar en distintos lugares del mundo. Allí se dan cita personalidades de la política y la cultura para analizar la situación mundial del momento.
Este vez es en Pebble Beach, al sur de San Francisco. Allí han coincidido Bono, Al Gore, Arnold Schwarzenegger, los Clinton o el propio primer ministro británico. El jefe de prensa de News Corporation, Andrew Butcher, ha declarado al periódico estadounidense Los Ángeles Times, que la finalidad de estas reuniones es que
Los ilustres invitados a este seminario vuelvan a casa más informados sobre el mundo.
PREMIOS A LA FIDELIDAD
Por todos es conocida la cercanía que se establece entre Rupert Murdoch y el actual presidente de EEUU, George W. Bush, a quien desde una de sus cadenas de televisión (Fox News) apoyó sin reparos desde el principio de su mandato.
Esta estrecha relación convierte al magnate en el encargado de recompensar a aquellos líderes mundiales que, en un momento tan tenso como los meses previos a la invasión de Iraq, mostraron su apoyo incondicional al mandatario estadounidense.
De esta forma, y según apunta Imanol Allende en La Voz de Galicia, a Murdoch siempre le gustado la manera “casi obsesiva” con la que Blair secundó la política de EEUU en Iraq, antes y después de la invasión.
Si acepta la oferta que el dueño de la News Corporation le ha dejado encima de la mesa, el todavía primer ministro Tony Blair se encontraría sentado en la misma mesa, y trabajando codo con codo, “con otro de los tres de las Azores”, tal y como señala Allende desde su corresponsalía en Londres.
EL ÁNGEL DE LA GUARDIA
Durante el mandato de Tony Blair en Reino Unido, Rupert Murdoch siempre vela por los intereses del “amigo de su amigo”. El magnate de la comunicación, gracias a controlar algunos de los diarios más influyentes de Inglaterra, ha cuidado mucho que la buena prensa del primer ministro.
Desde las páginas de The Times , The Sunday Times o News of the World, Blair ha encontrado el apoyo que necesitó para que, desde la izquierda y con gran buena parte del laborismo en contra, llevase a cabo una política muy agresiva en el tema de Iraq.
Un dato a tener en cuenta es que gracias al halo protector de Murdoch, Blair consiguió el apoyo de The Sun. Un rotativo que durante décadas estuvo siempre posicionado del lado del Partido Conservador. Esta ayuda mediática se vio reflejada en las últimas elecciones, en las que contra todo pronóstico, Tony Blair revalidó el contrato de “alquiler” del número 10 de Downing Street.
EL FUTURO DE BLAIR
Las últimas semanas muchas han sido las especulaciones sobre el futuro profesional de Tony Blair una vez que abandone su cargo como primer ministro. Las ofertas no han sido pocas. Incluso, el actual gobernador de California, Arnold Schwarzenegger le hizo un «tentador» ofrecimiento.
Ambos líderes compartían una rueda prensa tras una reunión sobre cambio climático y el ex actor de Hollywood (medio en broma, medio en serio) le espetó a Blair que
Si quiere un trabajo, y quiere uno en Hollywood, yo le buscaré uno, como ‘Terminator 4’.
En tono más serio, el fututo del primer ministro británico podría pasar también por ser elegido como el próximo secretario general de la ONU o tener un cargo relevante en un organismo como UNICEF.
Sea como fuere, la oferta de Rupert Murdoch es difícil de rechazar. Sin embargo, el magnate puede estar más que interesado en incorporar a su plantilla a Tony Blair pues se especula con que podría mudarse del 10 de Downigg Street antes de lo previsto.
