Entonces, ¿por qué estamos tan mal?

Si las instituciones funcionan; si no hay seis millones de parados; si las Autonomías no son una sangría política y económica insoportable… Si lo del 11-M está claro y sus responsables, materiales e intelectuales, han sido juzgados y condenados; si nadie compra en los chinos; si nadie ve T5; si nadie cobra sin factura; si los políticos son honrados; si se pagan sueldos justos a los trabajadores; si los pensionistas cobran pensiones dignas; si la cultura es un bien común y no un negocio entre amiguetes; si la enseñanza y la sanidad públicas son buenas; si la justicia existe y es igual para todos; si ETA no ha matado y nunca matará; si nadie juega (lotería, tragaperras, bingos, casinos); si los medios de comunicación no están manipulados; si la publicidad no es engañosa; si no han muerto en Afganistán más de cien de nuestros soldados en una guerra al parecer inexistente; si no mueren mujeres maltratadas; si no mueren hombres maltratados; si no mueren ancianos y niños maltratados; si la ley de violencia «de género» no vulnera los derechos humanos de los varones por el mero hecho de serlo; si el Síndrome de Alienación Parental (SAP) está tipificado y perseguido como un gravísimo maltrato a la infancia y a los progenitores alienados; si no existen denuncias falsas de mujeres a sus parejas masculinas; si la discriminación «positiva» hacia la mujer se ha considerado inconstitucional; si no hay dos millones de varones que han sido injustamente encerrados en un calabozo por las inexistentes denuncias falsas de sus mujeres; si en aplicación de la ley de violencia «de género» no se vulneran 400 veces al día, 365 días al año, los derechos fundamentales del varón; si se ayuda a la familia; si el aborto, libre y gratuito, no asesina cada año a miles de seres humanos inocentes; si los hijos quieren y respetan a sus padres; si en el colegio hay respeto por los profesores; si las «chonis» son una leyenda urbana; si lo del botellón es mentira; si nadie va a cobrar el paro en coches de alta gama; etc, etc, etc, entonces…¿POR QUÉ ESTAMOS TAN MAL?

Autor

Antonio Cabrera

Colaborador y columista en diversos medios de prensa, es autor de numerosos estudios cuantitativos para la Dirección General de Armamento y Material (DGAM) y la Secretaría de Estado de la Defensa (SEDEF) en el marco del Comercio Exterior de Material de Defensa y Tecnologías de Doble Uso y de las Relaciones Bilaterales con EE.UU., así como con diferentes paises iberoamericanos y europeos elaborando informes de índole estratégica, científico-técnica, económica, demográfica y social.

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Antonio Cabrera

Colaborador y columista en diversos medios de prensa, es autor de numerosos estudios cuantitativos para la Dirección General de Armamento y Material (DGAM) y la Secretaría de Estado de la Defensa (SEDEF) en el marco del Comercio Exterior de Material de Defensa y Tecnologías de Doble Uso y de las Relaciones Bilaterales con EE.UU., así como con diferentes paises iberoamericanos y europeos elaborando informes de índole estratégica, científico-técnica, económica, demográfica y social.

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