O todas putas o todas monjas
«O todas putas o todas monjas». Es lo que decía la inefable María Antonia Iglesias cuando algún majadero pretendía aplicarle la ley del embudo y a ella se le hinchaba la vena. Algo con lo que no puedo estar más de acuerdo, pero que sólo una personalidad como ella podía decir con toda naturalidad en radio o televisión sin que nadie pusiera el grito en el cielo. Hoy, el feminismo feroz, la progresía pacata y liberticida la tacharía -precisamente a ella- de machista. Y hasta de facha. Viene esta reflexión a cuento de la pesadísima, ineficaz y hasta totalitaria Ley ...