UN VERTIGINOSO PRESENTE, UN FUTURO INCIERTO.
Ni me atrevo, ni quiero hablar de Bankia, aunque es el tema de estos días. Y si bien en los círculos financieros de los Botines era un problema que había que solucionar, los que vivimos en los pisos más cerca del entresuelo, estábamos lejos de vislumbrar algo así. Al menos, yo; y he preguntado por ahí, y tampoco. Pero somos tan avezados que, en cosa de cuatro días, casi todos nos hemos doctorado
