Los mártires de los desahucios. ¿Dónde están los culpables?
La crisis nos ha espabilado a todos y nos está haciendo mucho más cuidadosos en eso del ahorro. Hemos comprendido que “el chocolate del loro” puede convertirse en un volquete de cacao capaz de alimentar a toda una granja de aves canoras. Así, el ciudadano medio está aprendiendo a desenchufar el ordenador cuando no lo está utilizando, a encender menos luces, a dosificar la lavadora, el lavavajillas
