Barataria

Antonio López

Implementar el email marketing en las empresas sin errores y con éxito

Implementar el email marketing en las empresas sin errores y con éxito

Definiciones de email marketing

Cuando queremos definir qué es el email marketing, parece algo sencillo a priori.

En un sentido estricto y sencillo, el email marketing es el envío de una comunicación comercial o no, utilizando como herramienta los mensajes de correo electrónico.

Sin embargo, en un sentido un poco más amplio, el email marketing trasciende las comunicaciones eminentemente comerciales para pasar a englobar todo un conjunto de comunicaciones que, aún sin un contenido comercial expreso, contribuyen a la expansión del negocio y a generar más ventas.

Pero esta definición no nos deja del todo llenos si nos ponemos a diseccionar sus características principales.

Los objetivos del email marketing son al igual que como con cualquier otra estrategia digital como Link Building o la difusión de contenidos en redes sociales: generar ventas, fidelizar al cliente, consolidar la reputación de la empresa, transmitir confianza y aportar información orientada a nuestro público objetivo y potenciales clientes.

Los elementos que usa de forma exclusiva para ello son las bases de datos, los correos electrónicos y similares, y los medios de comunicación digitales.

Si tenemos en cuenta los sujetos intervinientes en la relación del email marketing, nos daremos cuenta de que existe un sujeto activo emisor único, la empresa, y un sujeto pasivo receptor múltiple o masivo, seleccionado como público objetivo.

La característica de esta acción es la de estar planificada en base a una estrategia definida previamente por los profesionales que la lleven a cabo.

Combinando todos los elementos, podemos llegar a una definición más precisa que podría traducirse en la siguiente:

El email marketing es toda acción de comunicación lanzada por una empresa hacia una base múltiple o masiva de receptores segregados o seleccionados como público objetivo, utilizando el formato de correo, sms o mensaje digital de cualquier plataforma, con un contenido variado, pero cuyos objetivos siempre son orientados a fines comerciales como la captación de afiliados y clientes,  la venta directa de productos y servicios, la creación de confianza, la fidelización del cliente, el fomento de la marca, o la consolidación de la reputación, ofreciendo información útil para cada caso, en base a una estrategia planificada y cuyo fin principal es conseguir la expansión de la empresa y aumentar las ventas.

¿Qué beneficios aporta la implementación del email marketing en nuestras empresas?

Económico

Es una acción realmente económica si valoramos el ratio del coste por impacto. Nos permite llegar a una gran masa de gente seleccionada previamente como público objetivo, ofreciéndonos un ratio de conversión óptimo.

Infinitamente más económico y efectivo que un mail convencional y, del mismo modo, mucho más económico que las campañas publicitarias de pago convencionales o digitales.

Expansivo

A medida que aumentamos la base de datos, el lanzamiento se expande alcanzando a mucha más gente y, por tanto, sus costes disminuyen y su rentabilidad aumentan.

Pero, a su vez, el email marketing se retroalimenta con la incorporación constante de nuevos afiliados definida por nuestra estrategia.

Ágil

Es el sistema más rápido que existe para llegar al cliente potencial desde que se genera la idea hasta su comunicación masiva.

En muy pocas horas podemos lanzar una comunicación efectiva, perfectamente adaptada a las necesidades de cada momento, en la seguridad de que habremos alcanzado, de forma inmediata, a la base de clientes que queremos.

Interactivo

La llamada a la acción es al email marketing como la mermelada a la mantequilla.

No hay un elemento de marketing capaz de generar una sucesión de acción de forma tan sencilla y efectiva.

Provocar a la acción es algo inherente a este tipo de comunicados, independientemente de su contenido; desde la llamada a una compra directa a la suscripción de nuestra newslletter, conseguir afiliados o recomendar y difundir una promoción exclusiva.

Directo y personalizado

La comunicación se establece dentro de un trato personal y de confianza en el que nos dirigimos al cliente de tú a tú, ya que estamos llegando a él desde su cuenta de email personal al que (en teoría) sólo tiene acceso esa persona.

Al mismo tiempo, podemos seleccionar y elegir contenidos en base a sus preferencias, aportarles utilidad específica a sus necesidades e, incluso, recabar más información sobre sus gustos e intereses personales.

Rentable

Los porcentajes de conversión son de los más elevados ofreciéndonos auténticas posibilidades de realización con mayores garantías que cualquier otro medio lo que, unido a su bajo coste, multiplica la rentabilidad de nuestro presupuesto invertido.

Programable

Una de sus grandísimas ventajas.

Las posibilidades de programación son infinitas, pudiendo generar toda una secuencia de acciones que se producirán de forma automática de modo preciso. Saber cuál es la mejor hora para que nuestro público objetivo preste la mayor atención a nuestros comunicados nos permite realizar acciones programadas para que nuestro mensaje encabece su lista de lectura.

De la misma manera, podemos programar todo tipo de secuencias, listas de envio, segmentarlas por temas, prioridades, contenidos, público, horarios…

Todo esto se puede hacer en una planificación por tiempos indefinidos, sin límite, para una organización diaria, semanal, trimestral… y sin requerir mayor intervención humana.

Pese a ello, siempre debemos estar pendientes y monitorizar y asegurar que todas las acciones programadas se estén cumpliendo tal y como las planificamos en su momento.

Métricas

En el mismo instante que lanzamos una campaña, comenzamos a obtener todo tipo de datos como el alcance que ha tenido la campaña de email marketing, cuántos lo han recibido correctamente, quiénes lo han abierto, el número de personas que han ejecutado la acción propuesta…

Toda esta información nos permite evaluar los resultados en cada momento, proponiendo rectificaciones y mejoras de las que, asimismo, podemos evaluar el resultado con la misma fluidez en una serie de acciones que, unida al conocimiento y estrategia global, nos permite modificar el mensaje y sus parámetros de lanzamiento, casi en lo que parecería una fórmula de prueba y acierto, pero sin los inconvenientes de ésta.

Su potencia, agilidad y versatilidad nos permite ver el efecto de inmediato y no tener que esperar largamente unos resultados que quedan a iniciativa del usuario y que, para cuando queremos evaluarlos, ya puede haberse producido un importante derroche de tiempo y esfuerzo.

Potente medidor de otras acciones

Precisamente, derivado de la última característica y de su economía, el email marketing, además de un medio de comercialización y publicidad, es una potente herramienta para evaluar cuál debe ser la línea de contenidos y de mensaje para otro conjunto de acciones que pueden entrañar una mayor inversión y donde el riesgo del no acierto se paga más caro.

Con este medio, vemos de inmediato lo que funciona y lo que no y dónde se debe mejorar. Aplicamos las mejoras y vemos los resultados, extrapolando estas decisiones a otros medios y ajustándolos a sus características concretas de una forma optimizada.

¿Cómo captamos suscriptores?

Una cuestión importante para la buena gestión del email marketing es la base de datos. Aunque podamos partir de las que ya tenemos o de algunas otras, la correcta selección y segmentación es básica y su ampliación y depuración constante es imprescindible.

Apoyarnos en otras técnicas como las landing pages y el marketing de contenidos para conseguir más suscripciones será muy importante.

Pero lo que es muy interesante en el propio email marketing es su perfecta integración con las redes sociales donde, con un buen enfoque, obtendremos un enriquecimiento constante de nuestras bases de datos con una segmentación bien depurada.

Los contenidos y las llamadas a la acción y compartir con una oferta de información útil a otros serán las ramas de una buena estrategia.

¿Qué debemos evitar?

Esta pregunta tiene respuestas bastante evidentes y comunes a todos. Tan sólo tenemos que acudir a nuestra experiencia como usuarios.

Un bombardeo constante e indiscriminado a nuestros seguidores de un mailing masivo con información reiterativa o sin ningún interés será una fórmula que no sólo no potenciará nuestras ventas, sino que nos hará perder afiliados.

De la misma manera, una incorrecta segmentación del público o una inadecuada elección de contenidos se convertirá en un revulsivo en nuestra contra y nuestro mailing será contraproducente, con lo que si no se segmenta correctamente, puede ser un arma de doble filo.

Pero lo peor es que, a menudo, las empresas insisten en reafirmarse en esas acciones y es entonces cuando la sensación de acoso invade al usuario y las consecuencias ya no suponen tan solo la pérdida de efectividad, sino el deterioro de la imagen y la reputación de nuestra empresa.

La fórmula del éxito

El título de este artículo os propone obtener una fórmula para el éxito en la implementación del email marketing.

Pues bien, aquí os vamos a dar una que no se basa en «las diez claves de…» o los veinte mandamientos para…»; para eso ya podéis hacer una búsqueda rápida en Google con la palabra clave email marketing y hallaréis cientos de posts con propuestas idénticas donde solo cambia el numeral.

Y no es que queramos ser originales o destacarnos por nuestra genial idea frente al resto. Realmente, nuestra fórmula mágica se basa en tres elementos muy sencillos y una simple varilla para removerlos y mezclarlos.

Los elementos son:

  • Conocimiento
  • Trabajo
  • Seriedad

Y la varilla se llama, profesionalidad.

El análisis detallado y profundo de las características y detalles que han de componer la estrategia y la planificación, el perfecto estudio y desarrollo de los contenidos, la depuración de las bases de datos y la integración de un plan global que utilice otros medios para retroalimentarse supone un trabajo de tanta precisión como el de un relojero.

La evaluación metódica de los resultados ha de llevar al perfeccionamiento y, todo el conjunto, se ha de estar cuestionando de forma constante las acciones tomadas y pendientes de tomar, para ser optimizado en todo momento el proceso a seguir.

Si quieres que esta fórmula funcione perfectamente en tu empresa, no hay mejor opción que seguir estos pasos.

Ya sabes que puedes dejarme cualquier comentario a continuación o preguntarme cualquier duda.

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Antonio López

Soy Consultor SEO y Analista Web con más de 14 años de experiencia en proyectos de Marketing Digital y Reputación Online. Fundador de www.elblogdelseo.com y www.seostar.es. Periodista de vocación e Ingeniero de Teleco por convicción.

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