Como Pesetificador Mayor del Reino, tenía en proyecto mi señoría ilustrísima traducirle al pueblo sencillo, como son vuesarcedes, las partidas que se barajan en las transacciones habituales de algunos políticos de Catalonia, porque como dijo en su momento el nunca suficientemente bien ponderado señor Solbes, mucha gente no ha interiorizado claramente el valor del euro. Ahora, la noticia de que ERC se jacta de lograr 3.855 millones de euros para Cataluña en el reparto de fondos para la financiación autonómica, me obliga a no demorar más la difusión de la equivalencia, en pesetas, de unas cuantas partidas de lo que se gasta en el país catalán para que, a la vista de las cantidades concretas se compruebe cuán morigerados son en sus gastos.
Por ejemplo, los delegados de las oficinas de la Generalitat en el extranjero, esas en que algunos han dado en llamar embajadas sólo tienen un sueldo de 88.000 euros al año, es decir, 14 millones 641 mil 968 pesetas. Bien es cierto que Carod luego premia a este personal con hasta 12.000 € al mes, o sea, 2 milloncejos de pelas, en concepto de dietas, que no requieren justificación. Pero eso ¿qué es, hoy día?
El presupuesto en embajadas de este año tampoco es muy generoso que se diga: 2.204.490 €. En pesetas, 366 millones 796 mil 273. Imagínense cuántos equilibrios no tendrán que hacer.
La puesta en funcionamiento de la oficina de New York, situada en el Rockefeller Plaza ha costado 85.000 €. O sea, 14 millones 142 mil 811 pesetas. Una ganga, vamos. Claro que algo supondrá también el mantenimiento, pero, de todas formas, menuda bicoca.
Y el viaje oficial a la inauguración de dicha oficina supuso un gasto de 80.940 €, equivalentes a 13 millones 467 mil 282 pelas. Pero asistieron 400 personas, o sea, que salió tirada la tal inauguración.
El vicepresidente del Gobierno catalán, Josep Lluís Carod-Rovira, ha justificado por motivos de «seguridad» el uso de 29 tarjetas de crédito por parte de la Agencia Catalana de Cooperación en sus viajes al extranjero. ¿Qué menos? La seguridad es algo muy serio. De ahí que el citado Vicepresidente la cuide como merece.
Reconozcamos que, aunque todo este tinglado está funcionando con un gasto p. m. -precario morigerado-, el Estado no ha dudado en otorgarle a ERC no ya 3.800 millones de € (de los 11.000 de € adicionales para las CC. AA. que irán a aumentar el déficit), sino 3.855 millones lo cual supone una adenda o añadido sobre lo solicitado de 55 millones de €, o sea, de 9 mil 151 millones de las antiguas rubias. Pero es que están demostrando que saben trabajar a «low cost». En efecto, «han plantado cara al Estado y le han ganado». Y avisan cuál es su meta: la independencia. ¿O no?
13-07-2009.
