(o “Para que España no sea un país de andrajosos”).
Ante la presunta metedura de pata o introducción de remo por parte del todavía Presidente del Gobierno de España, señor Rodríguez –cosa que este joven parece haber reconocido que ha podido ocurrir- respecto a la no menos presunta donación de 420 € a cada quién si cumplían los requisitos básicos, ambos inclusive, porque hayan dejado de percibir el suicidio del paro, por mejor decir, el subsidio de paro, el 1 de agosto, que no es San Fermín; él, el susodicho joven y tal vez metedor de pata ha manifestado –al menos, así lo ha interpretado mi señoría-, que si hay que rectificar, se rectificará una vez que se hable con los sindicatos, porque al fin y al cabo es de ellos de quienes dependen las convocatorias de eventuales huelgas generales (¡lagarto!, ¡lagarto!), si hubiera o hubiese lugar a ellas, aunque es increíble, porque el Gobierno de la nación, concepto éste discutible y discutido, si fuera o fuese necesario y las entidades sindicales así lo estimaran o estimasen; el Gobierno, cómo no, estaría dispuesto a rectificar, porque rectificar es de sabios… De sabios equivocados, claro. Un pequeño lapsus, señor Rodríguez, que lo tiene cualquiera, y no por eso vaya a rasgarse las vestiduras, porque como empecemos así todos, España va a ser un país de andrajosos. Y si no, vamos a ver: ¿quién de vuesarcedes no ha tenido algún lapsus en su vida? A ver, que tire la primera piedra…
Y es que hasta el sol tiene manchas. Lo digo porque incluso este autor, sin ir más lejos, que, como todo el mundo mundial conoce, es omnisciente, sin embargo escribió no hace tanto tiempo… Pues exactamente el postrer día juliano… El 31 de julio, ¡coño! Escribió, en la chirigota “Un nuevo ministerio para contener el déficit” : “Es que mi señoría tiene pensado que quizá lo que se está necesitando en estos pagos es, en lugar de eliminar ministerios sea crear alguno más. En concreto, el de Improvisación. Para mí, que el todavía Presidente del Gobierno de España, señor Rodríguez, cuando se pone a hablar en público no controla suficientemente lo que promete que va a hacer, que va a dar, etc., etc., ambos inclusive, y lo que pasa es que se pasa, valga la guasa. Y eso nos puede salir muy caro a los contribuyentes, porque este joven, si en lugar de decir que va a dar un ordenador portátil a cada quien, por ejemplo, dice que va a darle un AUDI tuneado y blindado, verbi gracia, como el de Touriño… Claro que luego, si pasa como con los ordenadores, que resulta que no los da, pues da igual… (No se sabe si con intervención o no de la ministra Aído, que lo es de Igualdad)”.
Bueno, pues todo eso es un lapsus, porque aquí el ministerio que hace falta es el de “No te pases, Presidente, que cabreas a la gente”, ya que una cosa es la causa de los hechos jurídicos (la “improvisatio”, que se diría en Derecho Romano) y otra, la de sus consecuencias (“fastidium populi”, que es como habría de catalogarse en Derecho Penal).
En cuanto a recursos económicos, si son necesarios más, aquí estamos los contribuyentes dispuestos a todo. Con razón tiene escrito don Alfonso Ussía, en verso y todo, aquello de:
“Contribuyente, / con tu dinero / vive la gente / de Zapatero”.
Y perdóneseme si cito otros ripios de mi señoría sapientísima, que tampoco son moco de pavo, que dicen, dice:
“El Gobierno está triste, / ¿qué le pasa al Gobierno? / Pues que tiene el despiste / de un vulgar subalterno.
Ahora unos euros va a dar / para calmar a parados./ ¿Qué a quién se los va a sacar? / Pues a ti, ¡so desgraciado!”.
Reconozcan vuesarcedes que en estos versos (sobre todo en los de este autor, o sea, en los míos, y que me perdone don Alfonso) se reflejan unos hechos históricos y planetarios “de toma pan y moja”. ¿O no?
20-08-2009.
