(o “Cuando un político de tres al cuarto llega a Presidente”).
Bueno, bueno, bueno… Ahora resulta que en “la tercera” del ABC hodierno, edición de Madrid, va J. H. H. Weiler,catedrático él de la Facultad de Derecho de la Universidad de Nueva York y catedrático Honorario de la Universidad de Londres, va y dice cada cosa del todavía Presidente del Gobierno de España, señor Rodríguez… A juicio de mi señoría le pone cual no digan dueñas. Ya el título del artículo de referencia se las trae. Pues no va el ´cátedro´ en cuestión y hace presidir su parleta con el título explícito de “El George W. Bush español”… Es que es de ciscarse… Hombre, si hubiera o hubiese llamado al trabajo en cuestión “El Obama español”, hasta habría satisfecho a los socialistas indígenas, pero mira que… Si es que hay gente “pa to”… Hombre, lo de Obama, teniendo en cuenta la sugerencia de la señora o señorita Leire Pajín (“Les sugiero que estén atentos al próximo acontecimiento histórico que se producirá en nuestro planeta: la coincidencia en breve de de dos liderazgos progresistas a ambos lados del Atlántico: la presidencia de Obama, en EE. UU. y la presidencia de Zapatero, en la UE, en tan sólo unos meses”), fenomenal, pero mira que hay que tener ´presunta´ mala idea o “milk bad”, que decimos en Puerto Hurraco, para lo de Bush (¡lagarto!, ¡lagarto!). Es que ¡cómo se le ocurre al mister…! Entre otras lindezas, dice el enseñante: “Lo más destacable de su persona era su impresionante desconocimiento de sí mismo, el increíble desajuste entre la percepción que tenía de sí y la que tenía de los demás”. Y, tras un punto y aparte, prosigue: “Está claro que España no es EE. UU. Pero hay unos parecidos asombrosos entre el daño que causó Bush y el que está causando José Luis Rodríguez Zapatero y que, de hecho, también se debe a sus personalidad”.
A continuación, el Prof. Weiler se despacha a su gusto, y lo cierto es que, si todo lo que escribe es realidad, miedo da pensar en lo que nos puede acontecer. Mi señoría les ofrece sólo un trozo o pedazo más de su escrito, como muestra. Si vuesarcedes quieren conocer íntegro el documento de referencia, recurran a la fuente citada.
“Zapatero, más preocupado por su destino político electoral y el de su partido, les siguió alegremente el juego y respaldó este proyecto (el del Estatuto catalán) tan poco imaginativo para el futuro de España. No subestimo su perspicacia política ¡Bush también salió elegido para un segundo mandato! Pero la complicidad en el desmembramiento constitucional de la nación española es el acto de un político de tres al cuarto, no el de un hombre de Estado. Algo que el Tribunal Constitucional debería tener en mente”.
Si todo esto (y lo demás) es verdad, ¡qué fuerte! Y si no lo es, a ver quién lo rebate para tranquilidad de vuesarcedes y, sobre todo, de mi señoría, que la caridad bien entendida empieza por uno mismo. ¿O no?
25-11-2009.
