(o “Pero, ¿quién es ese don Gil?”).
No se pueden imaginar vuesarcedes la cantidad de versiones que le están llegando a mi señoría en el sentido de cómo interpretar el reiterado Comentario del presunto don Gil que, en la chirigota de antier, va y repite, por dos veces, su cantinela de “Ya veo”. Uno se atrevió a escribir, en la tal chirigota, “que con su “ya veo”, está clarísimo que lo que quiere dejar patente es que “ya ve”, cosa por la que todos, hasta los de la oposición, nos alegramos”. Pero su insistencia en el aserto de que “ya ve” le lleva a uno a pensar si no será que don Gil ha sido un antiguo invidente que, bien milagrosamente o debido al progreso de la cirugía ocular o quizá por haber encontrado unas gafas “ad hoc” o… vaya usted a saber el porqué. El caso es que este buen hombre insiste en que “percibe por los ojos los objetos mediante la acción de la luz”. So pena de que quiera jugar al “veo veo”, que es algo tan divertido, sobre todo cuando se refiere a los políticos… -Veo veo, -¿Qué ves?, -Un político, -¿De qué se le acusa?…Y así continúa la cosa diciendo qué ha robado, qué no ha hecho, si ha fomentado el cohecho, si ha intervenido en blanqueo de capitales, si es progresista, si…, hasta que llega el epílogo: “Entonces es de…(y aquí se dice si es de izquierdas, de derechas o de lo que sea)”.
El juego es muy divertido, pero puede ser peligroso, porque vuesarcedes, como no están de acuerdo con casi nada de lo que acontece, se pueden ir de la lengua y complicarse la existencia, ya que si hay quien les denuncie, y la denuncia se admite a trámite y les juzga un juez que no se sabe si va a prevaricar o no, aunque pocos habrá que prevariquen, pero si hubiera o hubiese alguno y fuera o fuese el que hubiera o hubiese de juzgarles, apañados estaban. De todas formas, sepan que si vuesarcedes no estuvieran o estuviesen de acuerdo con el auto, podrían apelar o recurrir, y desplazarse, en lugar de en auto, en lo que se ha dado en llamar transporte público. Porque además, si el Estado le da a uno alguna ayuda económica para comprar el auto, luego esa ayuda hay que declararla como ingreso… Quieto ´parao´: es que me parece que mi señoría está mezclando churras con merinas, lo cual que es frecuente entre quienes, como uno, es víctima de un ´acarajotamiento senil transitorio´, aunque sin metástasis. Pero si te coge en mal momento, como ahora, hay que pensar que es difícil decir más tonterías en tan corto espacio de tiempo. De cualquier forma, mi señoría va a dirigirse al tal don Gil, a ver si quiere decirme qué coño le pasa y si podemos hacer algo por él, que para eso estamos. ¿O no?
27-04-2010.
