Cajón de Sastre

Rufino Soriano Tena

Hay tanto de que hablar…

(o “Al cohecho, pecho”).

Nada, que mi señoría está desbordado. Hay tantos temas sobre los que uno querría aleccionar a vuesarcedes… Afortunadamente, mis leedores habituales ya están en antecedentes de muchos de ellos, pero ¿y los pobres que no han tenido la suerte de entrar nunca en este magnífico blog hasta el día de hoy? Ya sabe uno (cuando digo uno casi siempre me refiero a mi señoría, no confundan churras con merinas porque si no, luego pasa lo que pasa) que, de ahora en adelante, dada la calidad de mis parletas, no van a dejar un solo día de asomarse a ésta mi página para leer y aun releer las chirigotas que a este prolífico autor se le ocurren. Y dice uno lo de releer porque con harta frecuencia no se entiende lo que escribe mi señoría, pero bueno es aclarar que la no inteligencia no está de mi parte como escribidor sino de parte del leedor por falta de preparación humanística, cultural y artística, de la cual, sin duda, podría ser responsable subsidiario el Gobierno de turno, es decir, el que gobernara o gobernase en el periodo en el que la criatura en cuestión debió realizar los estudios correspondientes, tiempo en el que el presunto lector no hubiera o hubiese cumplido los dieciocho añitos, que es la edad normal a la que hay que terminar el bachillerato. Mas no metamos a los Gobiernos en berenjenales de esta índole, que bastante tienen los pobres (aunque ellos sean ricos, no porque ganen grandes salarios, ni muchísimo menos porque oculten “cosas” a Hacienda, ni porque sean víctimas de cohechos activos, pasivos o perifrásticos, blanqueo de capitales o malversación de fondos, que no, que no, que «ni forgoten do peluco«, o sea, ni hablar del peluquín); bastante tienen los pobres, decía, con hacer frente a la ´poblemática´ (sin la r, claro) que se les presenta por doquier.

¿Que qué temas? Bueno, les enumero unos cuantos a vuesarcedes, pero en este chirigota no esperen que desarrolle ya ninguno, no por mí, que a mi señoría el bla, bla, bla se le da como hongos, sino porque uno tiene que cuidar la integridad física de sus lectores, que no son demasiados, y está demostrado que alargar estas cuchufletas más de un folio tiene unos efectos letales sobre quienes cometen la heroicidad de leerlas.

¿No creen vuesarcedes que merecerían comentario titulares como “De la Vega vuelve a gastarse casi 45.000 euros en tazas de WC tuneadas” o “De la Vega se pega la gran vida en Nueva York”? O, ya sin titulares, se reabre el caso Günter o el señor Bono le escribe una carta a todos los diputados o, también, el mismo señor pronuncia la frase lapidaria de que “es la hora de que gane España aunque perdamos las elecciones” (¡olé…!), etc., etc. Acerca del ´tuneo´ de las tazas de WC, uno ya ha escrito algunas cosillas para los que deseen especializarse en el asunto. Es paradigmático, entre otros, el memorable artículo “Para secreciones en la Moncloa”, pero hoy no lo lean que luego les da algo y culpan a mi señoría. Y tampoco es eso. ¿O no?

21-05-2010.

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA
Autor

Rufino Soriano Tena

Licenciado en Ciencias Químicas por la Universidad de Granada y Licenciado en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad Comillas (ICADE) de Madrid

Rufino Soriano Tena

Licenciado en Ciencias Químicas por la Universidad de Granada y Licenciado en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad Comillas (ICADE) de Madrid

Lo más leído