(o “Don Jaime Campmany en mi recuerdo”).
No tendría sentido que en el aniversario de la muerte de un señor se bromease con lo de “cinco años y tres días”, como si de una condena judicial a un delincuente se tratara o tratase, pero como mi señoría se está refiriendo al cabo no de año sino de lustro, y el señor es, era y será uno de los mejores humoristas que en el mundo han sido… Item más: sé que va a leer, allí arriba, donde está, las patochadas de este grafómano malquisto por mis lectores; sé, repito, que va a leer esta chirigota con agrado, porque todo lo que tiene de indocta, lo tiene -o halo– de cariño y de admiración hacia el escritor que “no dejó indiferente a nadie; fue un polemista temible que, sin embargo, no necesitó nunca salirse de su sitio para mantener sus posiciones y que, al mismo tiempo, supo conciliar la firmeza de sus ideas con el respeto hacia aquellos en quienes reconocía el don del talento” (Gallardón dixit en la inauguración y descubrimiento de la placa de la Glorieta de Jaime Campmany).
Uno, o sea, mi señoría no ha faltado ningún año a la cita de los aniversarios de la presunta muerte de este inmortal columnista, y en cada ocasión ha dejado constancia de su recuerdo en escritos tan detestables, literariamente hablando, como son las chirigotas que ahora deben releer vuesarcedes, bien porque jamás las leyeron o porque las han olvidado, que algunos de vuesarcedes de memoria, sólo ligeros vestigios. Tales chirigotas fueron: “Hoy hace dos años”, “Don Jaime Campmany, ¡tres años ya…!” y “A don Jaime, en el cuarto aniversarios de su muerte”. “Pinchen”, claro, y lean.
Y hogaño ( perdóneme, don Jaime), hasta versos de “cabo roto” ha escrito mi señoría para que se desternille usted de la risa con lo malo que son mis ripios. Helos a continuación:
Ante-antier hizo cinco a(ños) / que le llevó Dios al cie(lo) / y aquí sufrimos el da(ño) / y no encontramos consue(lo).
¡Si viese usted cómo es(tá) / esta España, desde enton(ces), / pero, ¿qué se va a esper(ar) / de políticos preco(ces)?
¿Rodríguez, de Presid(ente) / y la Salgado, en Hacien(da)? / Pues lo que dice la g(ente): / “Èstos nos cierran la tien(da)”
Si el PP coge el Go(bierno), / estando esto como es(tá) / ya veremos los in(viernos )/ que nos va a hacer pa(sar).
Rodríguez de mis pec(ados), / pero ¿qué es lo que usted h(ace)? / Si al país se lo ha carg(ado) / con su actitud kamic(ace).
Va siempre contracorri(ente) . / Si dicen negro, él que bl(anco) . / Nunca hace caso a la g(ente). / Y… caemos en el barr(anco) .
¡Qué horror! Estos ripios son tan malos que podrían contribuir a que aumentara o aumentase la crisis… Como se entere la Señora… Mi señoría se refiere a la señora Merkel. Igual le dice al señor Rodríguez, todavía Presidente del Gobierno de España, aunque no sabemos hasta cuándo: Señor Presidente de la UE –por pocos días ya–: Mande usted a hacer puñetas a ese maldito poeta. Sí, le diría: «Schicken Sie zum Teufel dieser verfluchter Dichter!, que es como lo dicen los alemanes de Alemania. Y uno piensa que el señor Rodríguez, todavía Presidente del Gob… etc.,le entenderá perfectamente. ¿O no?
16-06-2010.
