(o “Ningún tonto se queja de serlo”).
Por lo que tengo leído, el “Yo, ya” es lo que le aconseja el señor González,ex Presidente, de por vida, del Reino de España, al señor Pérez, “que salga ´ya´ del Gobierno, mientras el candidato del PSOE firma cuatro decretos urgentes que anuncian elecciones en otoño “ (ABC dixit). ¿En otoño? ¡Coño!, pues esto es una exclusiva. Ah, no… Si trae un editorial y cuatro páginas al respecto el periódico citado ´ut supra´… (¡Cómo le gusta a uno lo de ´ut supra´).
Bueno, claro, es que ahora debemos empezar otro cachondeo (con perdón) análogo al que hemos mantenido acerca de si el todavía Presidente del Gobierno del Reino de España y del Consejo de ministras y Ministros, señor Rodríguez, se presentaba a las próximas elecciones generales o no. Así perdimos meses, deshojando esa margarita. Decíamos que sí, que no, que sí, que… Y por fin, fue que sí. Dizque se lo exigieron sus conmilitones. (¡Tócate los…, digo las narices, y comerás perdices!). El caso es que como habló Blas, punto redondo. Y luego, que si primarias, que si … Pero si no hay más que uno, porque doña Carme decide (¿per se?) que no se va a presentar y don Tomás Gómez no cree mi señoría que se decida tampoco. Y eso que a éste le fue ´very well´ en las primarias anteriores. En efecto: tan ´very well´ que las ganó y ya anda por ahí ´madrileñeando´, mientras que su contrincante (Trini para sus amigos, para los demás doña Trinidad) se quedó en mera ministra de Asuntos Exteriores y Cooperación, ambas tareas inclusive, aunque mi señoría piensa (luego existe) que más la segunda que la primera, porque ya conocen vuesarcedes que uno cree que “entre el honor y el dinero, lo primero es lo segundo y lo segundo, lo primero”. O sea, que “si quieres arroz, Catalina…” Porque los filósofos neurovegetarianos de la UE, con mi persona a la cabeza; los filósofos neurovegetarianos de la UE, itero, proclamamos ´urbi et orbi´ que (¡oído al parche!) “no somos responsables de la cara que tenemos, pero sí de la cara que ponemos” e ítem más: que “ningún tonto se queja de serlo, ´ergo´ no les debe ir tan mal”.
Sentados estos principios básicos, ahora se pone encima de la mesa el peliagudo tema de cuándo va a dimitir el ministro del Interior por mor de la plausible y sana aspiración que embarga al actual titular de dicho departamento ministerial, señor Pérez, stricto sensu, y ello por no decir “toma del frasco, Carrasco, que del botijo da una impresión desagradable causada por algo que repugna”, es decir, “que del botijo da asco”, lo cual no significa que mi señoría tenga nada contra los botijos que, al fin y a la postre, son utensilios completamente democráticos, admitidos por la Constitución Española mientras el T. C. no diga lo contrario, y que constituyen un material de exportación, perteneciente a la Industria de la Cerámica y Orfebrería Nacional (ICON) sólo comparable al monto de la exportación de las frutas y verduras, incluidos los pepinos, por cierto tan denostados y ´falsotestimoniados´ por algunos alemanes. ¿No será envidia?
Mi señoría no quiere concluir esta interesante y didáctica parleta sin aclararle a vuesarcedes que, botijos y pepinos aparte, entre el “yo, ya” y el “yo-yo” que ondean en el título, hay, como salta a la vista, una diferencia de género. De sexo, que se decía antes, durante la dictadura o ´dictablanda´ (según se mire) de Franco. Wikipedia dice que “el yo-yo es un juguete formado por un disco de madera, de plástico o de otros materiales con una ranura profunda en el centro de todo el borde, alrededor de la cual se enrolla un cordón que, anudado a un dedo se hace subir y bajar alternativamente. Se maneja el disco mediante sacudidas hacia arriba y abajo”. Tales sacudidas hacia arriba y hacia abajo, llamadas por nosotros los filósofos de toda la vida, “sacudidas bidireccionales” no tienen nada que ver con los precios de la energía eléctrica y el butano en nuestro país, que son invariablemente «monodireccionales» y siempre hacia arriba. ¿O no?
1-07-2011.
