(o “¿Qué hay de lo mío?”)
Por lo que tiene oido mi señoría, la señoría de Rajoy, don Mariano, esta tarde va a dar a conocer las listas de quienes van a presentarse a las próximas elecciones, es decir, más que quienes van a presentarse, a quiénes va a presentar él. Y es que con esto de las listas cerradas no están de acuerdo más que los que van incluidos en ellas, pero en fin… No, a mi señoría, si no me quiere hacer diputado o senador, ¡qué se le va a hacer! Lo que sería intolerable es que no me nombrara o nombrase luego, al formar el gobierno, ministro por lo menos, si no está dispuesto a darme una Vicepresidencia. Y ya verán cómo se las arregla el infrascrito (me estoy refiriendo a don Mariano) para hacer lo que han hecho algunos de los Presidentes que le han precedido: no querer darme una oportunidad siquiera, para que uno pueda irse iniciando en la política. Y así no vamos a ningún lado, porque estamos en el caso de la pescadilla que se muerde la cola, es decir, no cogen a mi señoría para ministro porque no tiene experiencia en dirigir un departamento ministerial de esos en que se divide la gobernación del Estado, y no tiene uno experiencia en dirigir un departamento ministerial de esos en que se divide la gobernación del Estado porque ni el Gobierno actual, cuyo es todavía Presidente el joven este, señor Rodríguez que, por lo que dicen, se está haciendo un chalet mismamente en León y no sé qué dicen también de que él ha manifestado que, como dijo Gómez de la Serna en una de sus greguerías, “el mejor destino es el de supervisor de nubes, acostado en una hamaca”, lo cual podría interpretarse como si él estuviera o estuviese interesado en ocupar un puesto de trabajo así. No, al paro no va a ir, porque para eso estamos aquí los contribuyentes imbéciles, dispuestos a pagarle de por vida un buen sueldo, un local para que establezca una oficina, un secretario, un coche –no sé si con chofer y todo– , una persona o escolta encargada de protegerlo, y otros etcs. Lo de supervisar las nubes tampoco sabe uno si lo ha dicho en serio o no, porque él es mucho de los de decir hoy blanco y mañana negro o donde dije digo no quería decir digo sino Diego, y cosas así. Sí, él parece que está siempre de buen humor, porque al levantarse por las mañanas se debe poner la sonrisa y, al parecer, no se la quita en todo el día. Pero vamos, que él no iría al paro, lo cual es lógico, porque bastante ha trabajado ya el pobre hombre, ocupándose de los problemas de cuarenta y cinco millones y pico de habitantes, de día y de noche, durante casi ocho años, uno de los cuales por lo menos ha tenido que ser bisiesto, si no han sido dos, y… En fin, que es mucha “baya casi roja, de superficie lisa y brillante, en cuya pulpa hay numerosas semillas, algo aplastadas y amarillas”, y ello por no decir que es mucho tomate. Es que se dice pronto, pero cuarenta y cinco millones y pico de habitantes son muchos habitantes, ¿eh? Y, pobrecillo, ha hecho lo que ha podido…, no ha quitado ventajas sociales de ningún tipo… No, lo de la congelación de las pensiones es más bien un fenómeno físico; lo de la rebaja del 5 % como media del sueldo de los funcionarios es más bien un reajuste coyuntural de la contraprestación económica que reciben los empleados públicos al compararla (la contraprestación) con la productividad; lo de la corrupción es un fallo estructural del ser humano, tendente al ´trinque´ generalizado, producido éste por genes hereditarios, de origen desconocido, que provocan ansiedad de insaculación de lo ajeno para que, motu proprio (no “motu propio”, como maldice, o dice mal, la gente inculta) pase a integrar la bolsa del corrupto, dando lugar a cohechos de distinta índole, previamente pactados en gasolineras, electrolineras u otros lugares de aprovisionamiento energético, y ya está bien, vamos; y lo de los casi cinco millones de personas en paro que dice la ´derechona´ retro, es una expresión incorrecta, en principio, ya que se trata simplemente de casi cinco millones de personas que no trabajan, fruto de EREs coyunturales que, en su momento, retornarán al mundo laboral, si ha lugar.
Mi señoría lamenta haberse metido en este jardín o, más bien verengenal, cuando uno lo que quería era o que el señor Rajoy, don Mariano, me incluyera o incluyese en las listas para la cosa esa del sufragio ese que tendrá lugar el 20-N, o si no, que en habiéndose hecho con el poder, tuviera o tuviese a bien hacerme ministro de algo, porque con setenta y catorce tacos, si no se me da ahora una oportunidad… Pero, en fin, como lo de querer ser ministro o que me den un puesto de cierto rango no es nuevo en mí, porque ya en varias ocasiones me he ofrecido al joven ese que he citado ´ut supra´… (En efecto, el que dizque se está construyendo un chalet en León, aunque él sea, de nación, vallisoletano o pucelano) se me ocurre que proporcionándole a vuesarcedes la referencia de unos cuantos escritos que pergeñé en esos momentos, formulando análogo deseo, con ello basta. Y así, el que quiere ´pinchar´ que ´pinche´ y lea, y el que no, que se vaya a hacer,,, otras labores más de su agrado. Y así, todos contentos. ¿O no?
Chirigotografía: “Siempre quise ser ministro”, “Mi ´ministrabilidad´ también se ofrece a la oposición”, “A que tampoco ahora me hacen ministro…”, “¡Albricias! Tira la toalla otra ministra”,
“Pero, ¿qué tienen los ministros que no tenga uno?”
