(o «Qué fue del Juramento de Hipócrates»).
Ayer mismo hacía mi señoría un panegírico de la sanidad pública con gestión externalizada a propósito de una noticia de “El Confidencial”, según la cual la Comunidad de Madrid ha decidido que se lleva a cabo dicha gestión en tres de sus hospitales, y ello para “defender” precisamente la posibilidad de que la sanidad en nuestra región pueda seguir siendo universal y gratuita, pues está demostrado que si la gestión la realiza directamente la Comunidad, esa sanidad que se quiere universal y gratuita tendrá que acabar siendo particular y de pago. Y ¿por qué? Pues lisa y llanamente porque los costes de los correspondientes servicios sanitarios gestionados por la administración autonómica resultan ser superiores a los costes esos mismos servicios cuando se externaliza la gestión. Y los recursos que la CAM puede dedicar a la sanidad soportan este coste menor, el que se genera con la gestión externalizada, y le es prohibitivo el que implica la administración autonómica. Esto ya se ha dicho, por parte de los poderes públicos, para justificar la decisión tomada con respecto a cómo se va a llevar la gestión de tres de los nuevos hospitales que se están poniendo en funcionamiento en la zona, pero tal vez se han limitado a hablar de un ahorro de 169 millones de euros, aunque sin especificar con más detalles numéricos la justificación de ese ahorro.
No obstante, es otro tema, colateral, eso sí, el que pretende mi señoría tratar en la chirigota de hoy. Y es el de denostar la actitud de los manifestantes esos que tuvieron ayer la desfachatez de gritar, a las puertas del hospital de “La Paz”, que la Delegada del Gobierno de Madrid que, como todos sabemos, se encuentra internada, en estado grave, en la UCI de dicho centro sanitario; pues que la señora Cifuentes, gritaban como energúmenos, se fuese a la sanidad privada. Mi señoría no se va a meter en el lodazal de sentimientos, con no poca dosis de criminalidad, porque además correría el riesgo de contagiarme y sería algo terrible. Pero lo que no quiero que se me quede en el teclado es lo que, a mi juicio -y supongo que al de vuesarcedes también-, para depurar la sanidad, habría que hacer. Y es identificar a todos los manifestantes en tan ejemplar evento, con objeto de que la sociedad y, si a mano viene, la justicia conociera o conociese, en primer lugar, si en el colectivo en cuestión había o no había algún Licenciado en Medicina y Cirujía o Doctor. Pienso que no, porque, de haber alguno, ¿qué iba a pensar Hipócrates de él? De cualquier forma, si hubiera o hubiese algún galeno en el grupo, quizá no fuera o fuese malo que el Director del Hospital en cuestión le hiciera o hiciese víctima de un ERE y le pusiera o pusiese de patitas en la calle, porque díganme vuesarcedes, si mantiene en plantilla a un elemento así y a uno que sea de derechas le da un arrechucho o crisis cardíaca, pongamos por caso, y le llevan a Urgencias un día en que esté él de guardia y el paciente lo identifica, puede morirse. El paciente, claro. Y no por la actuación del Doctor, sino antes. Al verle, vamos. Porque si aguanta esa primera impresión, ¡qué duda cabe que el galeno, en lo que es la praxis del acto médico, va a proceder correctamente y de acuerdo con el protocolo que proceda. ¡Faltaría más…!
De cualquier forma, y en evitación de que situaciones como la descrita puedan acontecer, el citado Director debe poner de patitas en la calle a ese médico protestón. Total, en este país, un parado más no va a ser problema. El problema es el de los cinco millones que hay.
Bien. Con enfermeras y enfermeros que se identifiquen en el grupo, mi señoría cree que se debe seguir el mismo procedimiento. ¡Puerta…! Aunque con los ERE salgan ganando los Sindicatos, pero esto es un inevitable mal colateral.
Y finalmente, con los «ni-nis», ¿qué se puede hacer? Es decir, con los que ni son médicos ni enfermeros. Ni trabajan en el hospital, ni son liberados, ni liberales, ni ´na´ de ´na´. Bueno, pues a éstos o se les mete directamente en el trullo o se les da una subvención para que puedan seguir viviendo y colaborando en actos de protesta y… ora organizando escraches, ora protestando contra la corrupción, ora…pro nobis. ¿O no?
23-08-2013.
