El pacto de Estado como pasto del Gobierno, para perpetuarse.
(o “Se necesita a alguien a quien echarle la culpa de… ´to´”). Mi señoría sapientísima disiente de lo del pacto de Estado. ¡No al pacto! Los del “¡No a la guerra!” (a la de Irak; a las demás, sí), es decir, a los que hay quienes llaman, irrespetuosamente, titiriteros, cómicos apesebrados o los de la ceja, para los cuales