El monstruo pone a prueba los protocolos de defensa planetaria

2024 YR4: ¿Caerá en España el asteroide asesino de ciudades?

Analizamos las zonas de riesgo, las medidas internacionales y las posibilidades reales de que este cuerpo celeste de 90 metros cause una catástrofe local

El asteroide 2024 YR4.
El asteroide 2024 YR4. PD

Easteroide 2024 YR4 –descubierto en diciembre de 2024 desde Chile– ha pasado de ser una curiosidad astronómica a un tema de seguridad global.

Con un tamaño comparable al de un campo de fútbol (entre 40 y 90 metros), su potencial destructivo ha sido comparado con 500 bombas de Hiroshima.

«Si cayera sobre París, Londres, Madrid o Nueva York, arrasaría la ciudad y sus alrededores», advierte Bruce Betts, científico jefe de la Sociedad Planetaria.

La NASA y la Agencia Espacial Europea (ESA) coinciden: aunque la probabilidad de impacto es baja (1,9%-2,3%), supera el umbral del 1% que activa el Protocolo de Seguridad Planetaria de la ONU.

Un hito histórico en la defensa espacial.

¿Podría impactar en España? 

Pese al papel clave de España en su estudio (el Gran Telescopio de Canarias ha analizado su composición), nuestro país no está en la zona de riesgo. Los modelos actuales señalan un corredor de impacto que abarca:

  • Océano Pacífico oriental (riesgo de tsunamis).
  • Norte de Sudamérica (Colombia, Venezuela, Ecuador).
  • África occidental (Nigeria, Camerún).
  • Sur de Asia (India, Pakistán, Bangladés).

«La franja de posible impacto es enorme, pero se reduce a regiones cercanas al ecuador», explica René Duffard, investigador del Instituto de Astrofísica de Andalucía. España, fuera de esa latitud, queda descartada en todos los escenarios.

El protocolo de la ONU: así se prepara el mundo

Es la primera vez que se activan dos grupos de respuesta internacional:

  1. IAWN (Red Internacional de Alerta de Asteroides): coordina observaciones.
  2. SMPAG (Grupo Asesor de Planificación de Misiones Espaciales): diseña estrategias de defensa.

Las opciones sobre la mesa incluyen:

  • Misión de desvío (similar a la prueba DART de la NASA en 2022).
  • Evacuaciones preventivas si el asteroide mide menos de 50 metros.
  • Uso de explosivos nucleares como último recurso.

«Aún es pronto para lanzar naves. Primero necesitamos datos más precisos», matiza Juan Luis Cano, de la ESA.

Por qué las probabilidades bailan (y pronto caerán)

La trayectoria de 2024 YR4 se calcula con observaciones limitadas. Cada nuevo dato ajusta las predicciones:

  • Diciembre 2024: probabilidad del 1,2%.
  • Enero 2025: sube al 1,6%.
  • Febrero 2025: alcanza el 2,3%.

Pero hay buenas noticias: en diciembre de 2028, el asteroide pasará a 8 millones de km de la Tierra. «Ese acercamiento nos dará datos para descartar el impacto», asegura Kelly Fast, de la NASA. La comunidad científica espera que, para 2026, la probabilidad sea cero.

Lecciones de la historia: de Tunguska a Cheliábinsk

  • 1908 (Tunguska, Siberia): Un asteroide de 50 metros explosionó en el aire, arrasando 2.000 km² de bosque.
  • 2013 (Cheliábinsk, Rusia): Un objeto de 20 metros dañó 7.000 edificios y dejó 1.500 heridos.

2024 YR4 es más grande que ambos. Su explosión liberaría 8 megatones de energía, pero –insisten los expertos– es poco probable que alcance zonas densamente pobladas.

Curiosidades que parecen de película (pero son reales)

  1. Apodado «el asesino de ciudades»: Su poder destructivo equivaldría a borrar del mapa una urbe como Madrid o Barcelona.
  2. España, en primera línea de defensa: El observatorio de El Sauce (Chile) que lo descubrió tiene participación española.
  3. Un protocolo de 10 días: Si se confirma el impacto, la ONU tiene un plan para alertar a los países afectados en menos de una semana.
  4. La escala de Turín: 2024 YR4 está en nivel 3 (de 10), igual que el asteroide Apophis en 2004. Este último luego fue descartado.
  5. ¿Tsunami en el Mediterráneo?: Solo posible si impactara en este mar, pero los modelos lo sitúan en océanos abiertos.

2024 YR4 es un recordatorio de que el espacio nos exige cooperación internacional. Pero no es motivo de pánico: 98 de cada 100 veces, pasará de largo.

Mientras, científicos como Duffard lo resumen así: «Es como tener un avión volando hacia nosotros, pero aún está lejos. Y tenemos radares para esquivarlo».

Queda una década para ajustar cálculos y, quizás, escribir un final feliz.

O al menos, uno sin ciudades destruidas.

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Lo más leído