(PD/Agencias).- La universidad española necesita una puesta al día basada en la calidad. El sistema sufre una alta tasa de estudiantes que no acaban a tiempo (casi el 70%); el 60% de sus titulaciones no consigue más de 75 nuevas matrículas al año y faltan incentivos económicos para la docencia y la investigación.
La solución: rebajar la financiación de las carreras con menos alumnos; crear un fondo estatal para investigación y establecer un índice de eficiencia para decidir a qué universidades dar más dinero.
Éste es un resumen del diagnóstico y la solución propuesta por el Consejo de Coordinación Universitaria, en su informe sobre financiación de la universidad española. Su coste: 2.733 millones de euros extra para la educación superior en los próximos cinco años.