Los responsables de Educación de Andalucía, Asturias, Canarias, Cataluña y País Vasco han manifestado su rechazo «absoluto» al borrador de real decreto por el que se establecen las características de las evaluaciones finales de Primaria, ESO y Bachillerato y han exigido al Ministerio de Educación su retirada.
Así lo han expresado en una rueda conjunta, previa a la Conferencia Sectorial de Educación, el consejero andaluz del ramo, Luciano Alonso, la consejera asturiana, Ana González, el viceconsejero catalán, Joan Mateo, la viceconsejera vasca, Arantxa Aurregoetxea, y el presidente canario y consejero de Educación, José Miguel Pérez.
Todos han denunciado que el ministro José Ignacio Wert «desprecia» a la mitad de la comunidad educativa del Estado y le acusan de no querer «consensuar» ninguna política.
Entre las razones esgrimidas por los responsables educativos se encuentra la intención del ministerio de «uniformizar», «homogeneizar», «controlar» a «todas» las comunidades autónomas, a través de estas pruebas, e «invadir» sus competencias. Asimismo, han criticado que las evaluaciones estén diseñadas para «segregar» al alumnado y han advertido de que el decreto no cuenta con «ninguna» previsión financiera.
