
(PD).- Tras ocho años trabajando al lado de Zapatero, cuatro en la Ejecutiva Federal y otros cuatro en su Gabinete, la ex ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, se deshace en «sinceros» elogios hacia su «jefe».
En una entrevista en El País, Narbona dice que quiere colaborar con Jesús Caldera, cuando ponga en marcha la nueva fundación ideológica del PSOE en el terreno del cambio climático.
Confiesa estar convencida por las razones que el presidente le dio para prescindir de ella y unir su cartera a la de Agricultura, que dirige Elena Espinosa, al mismo tiempo que le confiesa a Anabel Díez: «asumo que he sido el rostro de la discordia».
Pregunta. El presidente del Gobierno elogia su labor en público y en privado. Cuando le comunicó que prescindía de usted, ¿qué razones le dio, además de que su ministerio pasaba a unirse con Agricultura?
Respuesta. Y con desarrollo rural y marino. Un esquema muy adecuado y de futuro, en el que me siento reconocida, al igual que con el discurso del presidente en su investidura. Le reconocí una ambición en medio ambiente y la lucha contra el cambio climático, del que me siento cómplice. Pero comprendo que ahora necesita un perfil diferente. Ha hecho muy bien, yo asumo que he sido el rostro de la discordia.
P. Discordia no sólo con comunidades autónomas del PP sino también del PSOE.
R. Sí, sí. Ha habido tensión con distintas autonomías. En Valencia, en Andalucía, en Castilla -La Mancha, sí, muy dura. Pero siempre he defendido una política de Estado y lo hecho, no tiene vuelta atrás. Hemos aprobado diez leyes de contenido ambiental y todas las actuaciones que hemos aprobado desde el Gobierno tienen el aval y la financiación de la Unión Europea. La lucha contra el cambio climático está en la agenda política de España para siempre.
P. Y de despedida, el conflicto con Cataluña.
R. Ya está resuelto. En las próximas horas se anunciarán los detalles de abastecimiento de agua para Barcelona. Ha sido mi último trabajo, estoy muy satisfecha.