Gigante en peligro

El perro se topa con el rinoceronte bebé y ocurre lo impensable

Esme es una cría de rinoceronte y David un cachorro de pastor de Anatolia

El rinoceronte puede ser muy agresivo si se siente amenazado, especialmente si está protegiendo a sus crías o su territorio.

Sin embargl, suelen ser animales pacíficos y prefieren evitar el conflicto si es posible.

La agresividad del rinoceronte también puede depender de la especie y del individuo en particular.

El rinoceronte negro es más temperamental que el rinoceronte blanco y es más propenso a cargar contra los humanos u otros animales.

Gigante en peligro

En el vasto escenario de la conservación animal, pocos protagonistas despiertan tanta fascinación y preocupación como el rinoceronte. Este coloso de piel gruesa, que ha vagado por nuestro planeta durante millones de años, se enfrenta hoy a una de sus mayores amenazas: la extinción. Sin embargo, en medio de la crisis, surge una chispa de esperanza alimentada por la ciencia y la determinación humana.

El rinoceronte, ese «unicornio gris» que parece sacado de un cuento fantástico, ha capturado la imaginación de la humanidad desde tiempos inmemoriales. Con su imponente presencia y su característico cuerno, estas criaturas han sido veneradas, cazadas y, más recientemente, protegidas con fervor. Pero, ¿qué hace tan especial a este animal y por qué su conservación se ha convertido en una prioridad global?

Para empezar, hablemos de números, esos fríos datos que a menudo esconden historias de lucha y supervivencia. Según los últimos informes de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), de las cinco especies de rinocerontes que existen en la actualidad, tres están catalogadas como en peligro crítico de extinción. La situación es particularmente alarmante para el rinoceronte de Java y el de Sumatra, con poblaciones que apenas superan los 50 individuos cada una.

Pero no todo son malas noticias en el frente de la conservación. El rinoceronte blanco del sur, que estuvo al borde de la extinción a principios del siglo XX con apenas una veintena de ejemplares, hoy cuenta con una población de más de 20.000 individuos. Este éxito demuestra que, con esfuerzo y dedicación, es posible revertir la tendencia.

La doctora Jane Goodall, reconocida primatóloga y conservacionista, comentó recientemente en una entrevista: «El caso del rinoceronte blanco del sur nos enseña que nunca debemos perder la esperanza. Cada especie salvada es una victoria para todo el planeta».

Pero, ¿qué amenazas enfrentan estos gigantes en la actualidad? La respuesta, lamentablemente, tiene nombre y apellido: el ser humano. La caza furtiva, impulsada por el mercado negro de cuernos de rinoceronte, sigue siendo el principal peligro. En algunas culturas asiáticas, el cuerno de rinoceronte se considera un remedio milagroso para todo tipo de dolencias, desde resacas hasta cáncer. Esta creencia, sin fundamento científico alguno, ha llevado a que el cuerno de rinoceronte se cotice más que el oro en el mercado negro.

«Es como si estuviéramos matando unicornios por sus cuernos mágicos», bromea con amargura el doctor Thomas Hildebrandt, del Instituto Leibniz de Investigación Zoológica y de Vida Silvestre. «La ironía es que el cuerno de rinoceronte está hecho de queratina, la misma proteína que forma nuestras uñas y cabello. Literalmente, estamos exterminando una especie por algo que podríamos obtener cortándonos las uñas».

Frente a esta amenaza, los conservacionistas han tenido que volverse creativos. En algunos parques naturales de África, se ha optado por cortar los cuernos de los rinocerontes de forma preventiva, una medida controvertida pero que ha demostrado ser efectiva para disuadir a los cazadores furtivos. Otros han apostado por la tecnología, utilizando drones y sistemas de vigilancia avanzados para proteger a estos animales.

Pero quizás la noticia más esperanzadora llegó a principios de 2024, cuando un equipo internacional de científicos anunció el primer embarazo de rinoceronte mediante fecundación in vitro (FIV). Este logro, realizado con rinocerontes blancos del sur, abre la puerta a la posibilidad de salvar especies al borde de la extinción, como el rinoceronte blanco del norte, del que solo quedan dos hembras en todo el mundo.

El doctor Jan Stejskal, coordinador del proyecto BioRescue, explicó: «Este avance no solo nos da esperanza para el rinoceronte blanco del norte, sino para todas las especies en peligro crítico. Es un recordatorio de que la ciencia, cuando se aplica con ética y determinación, puede ser una poderosa aliada en la conservación».

Sin embargo, la tecnología por sí sola no es la solución. La conservación del rinoceronte, como la de cualquier especie, requiere un enfoque holístico que aborde las causas raíz del problema. Esto implica educación, desarrollo sostenible y cooperación internacional.

En Kenia, por ejemplo, programas de conservación comunitaria han demostrado ser exitosos al involucrar a las poblaciones locales en la protección de los rinocerontes. Al proporcionar empleos y beneficios económicos derivados del ecoturismo, estas iniciativas han logrado que las comunidades vean a los rinocerontes como un activo valioso en lugar de una amenaza o un recurso para explotar.

«Los rinocerontes no son solo un patrimonio natural, son también un patrimonio cultural», afirma Samuel Mutisya, jefe de investigación y conservación de especies en el Ol Pejeta Conservancy de Kenia. «Cuando las comunidades locales se benefician de su presencia, se convierten en sus más feroces protectores».

A pesar de estos avances, el camino hacia la recuperación de las poblaciones de rinocerontes es largo y está lleno de desafíos. El cambio climático, la pérdida de hábitat y los conflictos humano-animales son amenazas que requieren soluciones a largo plazo y un compromiso global.

La doctora Susanne Holtze, del Instituto Leibniz, advierte: «No podemos bajar la guardia. Cada rinoceronte cuenta, y perder incluso uno es un golpe para la especie. Necesitamos mantener el impulso y seguir innovando en nuestros esfuerzos de conservación».

En este sentido, la colaboración internacional se ha vuelto crucial. Proyectos como el Programa de Cría en Cautividad del Rinoceronte de Sumatra han unido a zoológicos y centros de conservación de todo el mundo en un esfuerzo coordinado para salvar a esta especie. Estos programas no solo buscan aumentar las poblaciones, sino también mantener la diversidad genética, crucial para la supervivencia a largo plazo de cualquier especie.

El futuro del rinoceronte, aunque incierto, no está escrito en piedra. Cada día, científicos, conservacionistas y comunidades locales trabajan incansablemente para asegurar que estas magníficas criaturas sigan vagando por nuestro planeta. Su lucha es un testimonio del poder de la determinación humana y un recordatorio de nuestra responsabilidad como guardianes de la naturaleza.

Como dijo una vez el célebre conservacionista David Attenborough«El mundo es un lugar más rico, más saludable y más hermoso por la existencia de los rinocerontes. Perderlos no solo sería una tragedia para la naturaleza, sino para nosotros mismos».

En última instancia, la historia del rinoceronte es nuestra propia historia. Es un relato de destrucción, pero también de esperanza y redención. Cada rinoceronte salvado es una victoria para la biodiversidad, un triunfo de la ciencia y la compasión sobre la ignorancia y la codicia. Y quizás, en nuestros esfuerzos por salvar a estas criaturas prehistóricas, encontremos la clave para salvarnos a nosotros mismos.

Los rinocerontes:

  1. A pesar de su apariencia robusta, los rinocerontes pueden alcanzar velocidades de hasta 55 km/h en distancias cortas.
  2. El cuerno de rinoceronte está compuesto principalmente de queratina, la misma proteína que forma nuestras uñas y cabello.
  3. Los rinocerontes tienen una vista muy pobre, pero compensan esto con un excelente sentido del olfato y del oído.
  4. La gestación de un rinoceronte dura entre 15 y 16 meses, una de las más largas entre los mamíferos terrestres.
  5. A pesar de su tamaño, los rinocerontes son excelentes nadadores.
  6. El rinoceronte blanco no es realmente blanco. Su nombre proviene de una mala traducción del afrikáans «wijd», que significa «ancho», refiriéndose a su boca.
  7. Los rinocerontes de Java y Sumatra son los únicos que tienen pelo en su piel.
  8. El rinoceronte más pequeño, el de Sumatra, pesa «solo» alrededor de 600 kg, mientras que el más grande, el blanco, puede llegar a pesar hasta 2.300 kg.
  9. Los rinocerontes pueden vivir hasta 50 años en la naturaleza.
  10. Contrario a la creencia popular, los rinocerontes no son agresivos por naturaleza. Solo atacan cuando se sienten amenazados.

COSAS DE CRIOS

Cosas de cachorros.

De mayores ya hubiera sido distinta la cosa, como ocurre con los humanos, pero tratándose de dos criaturas, ha sucedió lo impensable.

Un perro y un rinoceronte bebé han sorprendido a todos con las consecuencias de su inesperado encuentro, que no transcurrió como muchos habrían esperado.

Los hechos comenzaron en el centro de protección de especies en peligro de extinción en Hoedspruit, en Sudáfrica.

Un lugar en el que, desde hace más de 30 años, sus trabajadores se esfuerzan por mejorar las vidas de animales al borde de la desaparición, como es el caso de los guepardos y de los rinocerontes, animales singularmente bellos y cuyo futuro en el planeta Tierra no está en absoluto asegurado si no se trabaja con ahínco para luchar contra su extinción.

Allí se conocieron el rinoceronte Esmé y el perro David, uno de los animales encargados de ayudar a los animales que se recuperan en el centro a socializar.

Como explica el propio centro en su Facebook, en seguida surgió la confianza entre el perro y el rinoceronte bebé.

We’ve introduced Esmé to David, an Anatolian Shepherd dog who is tasked with keeping her company and protecting her. The…

Publicada por Hoedspruit Endangered Species Centre en Viernes, 20 de octubre de 2017

«Le hemos presentado a Esmé a David, un perro pastor de Anatolia que tiene la tarea de hacerle compañía y protegerla. El perro pastor de Anatolia es una raza que ha sido utilizada por pastores turcos durante miles de años, como la primera línea de defensa contra los depredadores. Cuando crecen completamente, la altura formidable de estos caninos (de pie de 27 a 29 pulgadas / 69 a 74 cm de altura) puede intimidar fácilmente a los depredadores. También son pensadores independientes que necesitan poca dirección para hacer su trabajo. Además, sus pelajes cortos están bien adecuados para climas calientes. Estamos haciendo todo lo posible para garantizar la seguridad de nuestro rinoceronte, y estamos felices de que ahora tendrán protección extra en forma de David».

Unas palabras que llenan de tranquilidad a los amantes de los animales, que saben que el rinoceronte bebé Esmé está en buenas manos (y patas) para poder recuperar su salud adecuadamente y convertirse algún día en un gran rinoceronte adulto.

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