TRAUMATOLOGÍA

PARA CUIDAR LA ESPALDA


(Dr.Bartolomé Beltrán).-

Mantenerse activo. Hacer ejercicio de forma habitual es una buena manera de cuidar la espalda porque los ejercicios hacen que la musculatura sea más potente, resistente y flexible. La natación es el mejor deporte para la espalda pero no el único. Correr o andar en bici también mejoran la forma física y evidentemente también repercute positivamente en la espalda.

Es muy importante calentar los músculos antes de hacer ejercicio, y estirarlos al terminar.

Evitar estar todo el día sentado. De lo contrario, la musculatura de la espalda perderá fuerza y aumentará el riesgo de que te duela.

La mejor postura para sentarse es hacerlo lo más atrás posible en la silla y mantener el respaldo recto. Mantener la espalda relativamente recta y los codos apoyados. También es recomendable cambiar de postura frecuentemente y levantarse cada 30-45 minutos.

Para leer también hay que sentarse adecuadamente y usar un atril si se va a estar mucho tiempo.

A la hora de usar el ordenador, lo correcto es colocar la pantalla frente a los ojos y a la altura de la cabeza.

Para llevar el material escolar lo mejor es utilizar un transporte con ruedas y de altura regulable. Si no es posible, usar una mochila de tirantes anchos y pasarlos por ambos hombros. Evitar llevar más del 10% de tu propio peso.

En caso de que se tengan dolores, no esperar y consultar al médico.

La mejor postura para dormir es boca arriba apoyando toda la columna sobre el colchón. Dormir boca abajo, sin embargo, no se recomienda, porque se tiende a modificar la curvatura de la columna. Y para poder respirar, se debe mantener el cuello girado durante varias horas. En caso de que la persona no pueda dormir boca arriba, es preferible dormir ligeramente de costado. Para girarse sobre hacia el lado izquierdo, lo correcto es flexionar la cadera y la rodilla derecha, aún manteniendo estirada la izquierda, y procurar girar los hombros y adaptar la forma de la almohada a la cabeza de modo que la postura relativa del cuello en relación a la columna dorsal sea lo más parecido posible a la que forman al estar de pie. También es importante no usar almohadas ni muy altas ni muy bajas.

Utilizar escobas, fregonas y aspiradoras con un palo lo suficientemente largo como para no tener que flexionar la espalda.

Tampoco se debe flexionar la espalda al sacar los niños de la cuna o de la bañera. Se debe hacer manteniendo la espalda recta y flexionando las piernas.

A la hora de ir a la compra también es necesario llevar un carro de mano y no tirar de él. Sólo se debe empujarlo y siempre con la espalda recta.

Para planchar hay que elegir una tabla con una altura igual a la de nuestra cintura y no agacharse sobre la plancha.

Para entrar en el coche lo correcto es sentarse primero y después meter los pies girando sobre el asiento del vehículo.

También se debe conducir con la espalda recta y siempre con ambas manos sobre el volante. También hay que tener en cuenta que cuando el coche gírale conductor no debe hacerlo, sólo el volante y las ruedas.

En cuanto a los asientos del coche se deben situar de forma que los pies lleguen bien a los pedales y la rodilla quede un poco flexionada.

Además de estos consejos hay que recordar dos fundamentos básicos:

1. Evitar levantar pesos excesivos y erradicar hábitos posturales desfavorables, así como mantener una higiene postural adecuada.
2. Fortalecer la musculatura de la espalda a través del ejercicio para prevenir nuevos problemas y aliviar los existentes. Recordar que hacer ejercicio siempre es bueno para la espalda.

EL DOLOR DE ESPALDA (CUÁNDO ACUDIR AL MÉDICO).
Los especialistas recomiendan consultar al médico cuando se den una o más de estas circunstancias:

* Si es la primera vez que duele la espalda.
* Si las características del dolor o su localización son distintas de las de los episodios previos.
* Si el dolor es tan intenso que no lo alivian los analgésicos que se pueden comprar sin receta médica.
* Si, con independencia de su intensidad, no mejora en 3 días o no desaparece en 7.
* Si se extiende por el brazo o la pierna y es más intenso en esas zonas que en la espalda o el cuello.
* Si se acompaña de pérdida de fuerza o alteraciones de la sensibilidad.
* Si el dolor no cambia cuando se adopta otra postura y es constante.
* Si además de dolor existe fiebre, cansancio extremo o pérdida de peso.
* Si se padecen otras enfermedades o se están tomando medicamentos que contraindiquen algunos tratamientos para el dolor de espalda.

Cuando es urgente ir al médico:

Es bastante raro que aparezca uno de estos síntomas, pero en caso de sufrir dolor de espalda se debe acudir inmediatamente al médico si surge de repente alguno de los siguientes síntomas:

* Aparición brusca de alteraciones al orinar: imposibilidad de controlarlo o dificultad para hacerlo.
* Pérdida de sensibilidad en la zona del ano, los genitales o la cara interna de ambos muslos.
* Pérdida súbita de fuerza en ambas piernas.
* Aparición brusca de dolor, acorchamiento o pinchazos en ambas piernas.
* Imposibilidad de mantenerse en pie de forma estable.

Cuando no se debe ir:

No se debe acudir al médico, cuando se presenten todas las posibilidades que se detallan a continuación:

* El dolor ya ha sido previamente valorado por un médico, y las características y localización del nuevo episodio son las mismas.
* El dolor es soportable, se alivia con analgésicos que se pueden comprar sin receta médica, mejora en menos de 2 días y desaparece en menos de 7.
* El dolor no se acompaña de pérdida de fuerza.
* El estado general de salud es bueno; no hay fiebre ni pérdida de peso, no se padece ningún tipo de enfermedad y no se están siguiendo tratamientos que puedan influir en el dolor.

Eso sí, en caso de duda, siempre es mejor consultar al médico

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