Al nacer la democracia un ministro del Interior de entonces, Manuel Fraga, le advirtió que “La calle es mía” a los que exigían con grandes protestas la “ruptura democrática” y rechazaban un pacto que poco después creó la actual Constitución.
Las algaradas amainaron entonces. Las que hubo después eran de carácter laboral. Las políticas se reiniciaron en los primeros años 2000 contra el PP –Tirelerss, Prestige, No a la guerra–, y hasta su caída, en 2004.
Después, siete años tranquilos hasta que apareció el Movimiento de los indignados del 15M una semana antes de las elecciones municipales y en 13 CC.AA., más Ceuta y Melilla. Se preveía en triunfo popular el 22 de mayo.
