El País, protector perenne del socialismo, desdeñó a Zapatero en una fotografía de primera página en la que Rubalcaba aparecía agigantado y él asomaba más abajo, empequeñecido.
Ese gesto de rechazo a Z. se ampliaba con un Juan Luís Cebrián, su primer director y amo ideológico, siempre hostil al PP, haciendo de cortesano en la toma de posesión de María Dolores de Cospedal (45) como presidenta de Castilla-La Mancha: dinero y publicidad.
Un mes después de las elecciones del 22 de mayo, en las que el PP desmanteló el poder regional del PSOE, muchos zalameros de Zapatero se tornaron con endiablada rapidez y habilidad servidores sumisos de los populares.
