Occidente deposita grandes esperanzas en el clérigo chiíta Hasan Rohani recién elegido séptimo presidente de la República Islámica de Irán, a quien los medios diplomáticos definen como “reformista moderado”.
Pero siempre hay diferencias entre regímenes gobernados por clérigos y los regidos por laicos, demócratas o dictadores.
Un clérigo chiíta nunca podrá ser tan abierto como el cardenal Tarancón en la España tardofranquista. Roani será como si el sumamente reaccionario obispo Guerra Campos, fuera jefe del gobierno.
Sus rivales derrotados eran peores aún. Representarían al cardenal Gomá i Tomas, el tarraconense que bendecía cañones…
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