La última subida del precio de la electricidad en España, abortada provisionalmente, demuestra que millones de ciudadanos pasarán frío este invierno porque viven en un país sin fuentes de energía fósil de calidad.
Se había creído encontrar la solución en las energías renovables subvencionadas generosamente, pero ahora resultan ruinosas para los consumidores.
Por tanto, a consumir la mínima calefacción eléctrica. Y mientras las renovables producen menos en invierno, seguiremos pagando las primas comprometidas con quienes invirtieron en esos sistemas, además del antieconómico y malísimo carbón español.
Entre tanto, en EE.UU. y Canadá, países de vanguardia tecnológica y de conservación de la naturaleza, extraen cada día más petróleo y gas natural rentable y barato con las nuevas técnicas de fracking…
Siga leyendo aquí y vea a Salas
…
