Como tantos españoles es posible que usted crea que la república es el sistema político más racional y democrático de gobierno, pero quizás defienda también la monarquía por simple empirismo tras cuatro décadas de un Rey que moderó y serenó a los partidos políticos españoles.
Partidos democráticos, sí, pero de izquierdas, derechas y nacionalismos históricamente tan hostiles entre ellos que, en ausencia de ese mediador neutral, se habrían enfrentado, a saber cómo.
Quien haya asistido a las manifestaciones republicanas de este lunes por algunas partes de España tras el anunció de abdicación de Juan Carlos I habrá visto buena gente que sólo pedía un referéndum sobre monarquía o república.
Pero también habrá encontrado muchos personajes nada recomendables. Exaltados, cargados de odio que exigen imponer tribunales populares para castigar con la horca y la guillotina a “la casta”…
Siga leyendo aquí y vea a Salas
…
