Crónicas Bárbaras

Manuel Molares do Val

Escraches

Escrache es una de las palabras más feas del DRAE. Llegó de la Argentina piquetera, del matonismo parásito y fascista del peronismo, mutado luego en marxismo guevarista.

Es el acoso cobarde de una masa cargada de odio a personas generalmente indefensas, y cuyo trágico final a veces es su linchamiento.

Desde la transición los escraches eran poco comunes, aunque los practicaban los filoetarras con los no nacionalistas; después, con motivo de la guerra de Irak y antes de que hubiera tropas españolas allí, se le practicaron a políticos del PP y a sus familias al grito de “Paz”.

La izquierda nunca los condenó porque afectaban sólo a la derecha, e incluso el ínclito juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz calificó como “método de participación democrática” el que sufrieron Soraya Sáenz de Santamaría, su marido y su bebé en su casa en abril de 2013, organizado por quienes hoy forman Podemos en supuesta defensa de los afectados por hipotecas.

Ocurría mientras la hoy parlamentaria navarra de Podemos Tere Sáez pleiteaba para desahuciar a un inquilino suyo acudiendo a la ley contra la que ella misma hacía escraches. La Audiencia de Navarra acaba de darle la razón para echar a la calle al que llama okupa…


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Manuel Molares do Val

Manuel Molares do Val (Vigo/Pontedeume, Galicia), trabajó para la Agencia EFE como corresponsal permanente en México, Bélgica, la República Popular China --el primer peridista español destinado allí--, y EE.UU. Fue enviado especial en todo tipo de acontecimientos en los cinco continentes.

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