En una película hay que tener en cuenta muchas variables para que el maridaje de contenido, dirección, actuación y técnica funcionen perfectamente. En `Estocolmo 1520, el rey tirano´ esa mezcla de artes no funciona como debe.
La historia, basada en hechos reales, es fastuosa, pero la realización, el reparto, el ritmo, los matices, la credibilidad, dejan en general mucho que desear.

Una pena ver que una superproducción tan costosa no es capaz de enganchar al espectador, a pesar de momentos épicos que podrían haber creado un ambiente mucho más emocionante.
A pesar de todo, solo por revivir aquella historia de venganzas y traiciones, merece la pena verla.
2½: ★★½

