La escritora y pedagoga, María Vallejo-Nágera, tras la presentación del primer tomo de la colección denominada, “Biblia para zoquetes”, el pasado viernes, quiso dirigirse a los asistentes y en especial a los que, presumen de ser unos entusiastas de los temas teológicos, en estos términos:
«Queridos teólogos: Ahórrese adquirir este libro, si no son un paleto espiritual».
María Vallejo-Nágera «más guerrera» en el fondo y la más humilde en la forma, durante la presentación el pasado viernes del segundo tomo de “La Biblia para zoquetes”, plantea su objetivo tan directo como ambicioso y consiste en que, la mayor cantidad de personas «pruebe» como aperitivo, que es, su nuevo libro y que este, le lleve al «gran plato» final que es la Biblia.
Con un tono humorístico y divertido, María, nos guía en un viaje apasionante en el primer tomo de esta colección. Comenzando en el Jardín del Edén, pasando por el Arca de Noé y culminando en la Tierra Prometida, este libro te llevará a través de los relatos más emblemáticos de la Biblia. Al finalizar esta lectura, estaremos listos para sorprender a amigos y familiares con conversaciones profundas y fascinantes sobre los primeros capítulos del Génesis.
María Vallejo-Nágera, conocida por sus “best Sellers”, como “Un mensajero en la noche”, “De María a María” o “La Nodriza”.

María, es la tercera hija del famoso escritor, pedagogo y psiquiatra, Juan Antonio Vallejo-Nágera y de María Victoria Zóbel de Ayala, y prima de Samantha y Nicolás Vallejo-Nágera, conocido como «Colate» y sobrina del famoso pintor Fernando Zóbel, cuya colección de cuadros se encuentra en las casa colgadas de Cuenca. El conocido Museo Zóbel, que recoge la mayor parte de los artistas del expresionismo abstracto, tanto nacional como, extranjero. Allí se conserva obra de autores como, Rueda, Saura, (no el director de cine), Jackson Pollock, Koonig, entre otros y el mismo Fernando Zóbel, con la mayor parte de su colección, de cuya pintura y forma de expresión, soy un ferviente admirador.
Con respecto a Maria, personalmente, tuve ocasión de conocerla en el año 2000, con motivo de requerir mis servicios periodísticos en la promoción de su primer libro, “Un rincón Andaluz”, una buena muestra y principio de lo que se avecinaba en el mundo de las letras. Comenzó sus estudios en el Colegio de Nuestra Señora de los Rosales de Madrid, para más tarde, ingresar en la facultad de Pedagogía de la Universidad Complutense de Madrid, donde se licenció. Poco después se casó y tuvo dos hijas gemelas: Beatriz y Cristina.
El trabajo de su marido llevó a la familia a Londres, donde residieron varios años. Durante todo este tiempo escribió cuentos infantiles. En el invierno de 1997, mientras estaba embarazada de su tercer hijo Gonzalo, comenzó a escribir su primera novela, “En un rincón andaluz”. Al terminarla, regreso a España y buscó donde publicarla y la envió al Premio Planeta, con la idea “no de ganar”, sino de acudir. Posteriormente, fue a la editorial para pedir consejo sobre cómo empezar su carrera de escritora. La novela “Un rincón Andaluz”, fue seleccionada como finalista entre cuatrocientas obras presentadas, quedando quinta en la votación final. Todo un éxito, para una principiante.
Para preparar la publicación de su siguiente libro, “Mujeres de luz”, María cursó un máster en liderazgo para personas de más de cincuenta años y tres cursos de teología y sobre cristianismo primitivo en la Universidad de Harvard.
Posteriormente, durante un viaje de peregrinación a Medjugorje, en Bosnia-Herzegovina, dijo tener una conversión el 9 de mayo de 1999. Este episodio, comentado, en repetidas veces, por ella misma, en sus entrevistas con la prensa, está convencida, que cambió su vida. Siempre afirma sobre Medjugorje, ser «un lugar donde la sobrenaturalidad de Dios, se percibe por cada poro de la piel.»
Dejó muy claro el pasado viernes desde el primer instante en el madrileño “Café comercial “, su espíritu de escritora y de la paz, que le ha llevado el escribir este segundo libro, destinado, según su humorada verbal a los «zoquetes bíblicos de pura cepa»; “paletos espirituales», “imberbes confirmándose”; “madres con demasiados hijos para poder leer los 73 libros bíblicos del tirón”, e incluso ateos, que quisieran conocer la Biblia, pero no se atreven con ella.
Como una definición dentro de su sentido del humor, María declara que «Nos han comido el terreno, o despertamos, o esto se acaba»
Todos ellos forman parte de un «club privado» al que no tardó en dirigirse solemnemente y sin ningún tono de humor, repito: «No podemos perder más el tiempo. Los protestantes nos han comido el terreno. O los católicos despertamos y contamos lo que Dios pide de nosotros, o esto se acaba».
María Vallejo-Nágera, «sufrió» esta sentencia en sus propias carnes, cuando comenzó sus estudios bíblicos en la Harvard Divinity School, buscando saciar una sed de conocimiento por la Sagrada Escritura que en España no parecía poder satisfacer.
«Era la única católica y mis compañeros protestantes que tenían la edad de mis hijos me comían viva, porque sabían la Biblia de memoria. Las burlas eran tremendas contra los católicos. ¿En qué nos hemos equivocado? ¿Cómo he podido perderme el libro más importante de la historia de la humanidad?», planteó ante nosotros, y continua, La Biblia, es un libro compuesto de amor, «cotilleos» y guerras.
Vallejo-Nágera, obtuvo en Harvard un título en estudios bíblicos avanzados que le «supo a poco» y que amplió al volver a Madrid, graduándose como especialista en espiritualidad bíblica por la Universidad Pontificia de Comillas.
Incapaz de guardar para sí lo que aprendía sobre la Biblia, comenzó a difundirla a través de proyectos propios, bien explicando, “al personal” con los textos sagrados, las grandes obras del Museo del Prado, también para embajadas o, durante la pandemia, dirigiéndose al mundo desde Zoom.
Ya en sus primeras clases, la escritora percibió que quienes la escuchaban valoraban de ella sus conocimientos, pero también el humor, la sencillez de las explicaciones, el alejamiento de lo académico o su capacidad para captar los cientos de «cotilleos», amores y detalles bíblicos.
«Me di cuenta- dijo- que la gente de a pie, mis hijos; las amas de casa; los jóvenes; lo necesitaban». Aunque, sobre todo la escritora percibía leyendo la Biblia que «Dios nos habla, y los católicos tenemos que contar lo que Él pide de nosotros».
Tras hablar con la editorial, Maria dio con la forma de hacer accesible un libro caracterizado precisamente por su complejidad: el primer tomo de “La Biblia para zoquetes”, y ahora la segunda parte o mejor el tomo II, que abarca desde el instante mismo de la creación del universo hasta la aparición de Abraham. Combina a partes iguales anécdotas y humor con rápidas explicaciones de nuestro primer pecado, el inicio de nuestra existencia, las hipótesis existentes sobre la presencia de «gigantes» en la Biblia o una exhaustiva combinación de historia y arqueología en lo relativo a Noé. »
Fruto de este objetivo, es el de acercar literalmente al lector a los lugares donde le transportan los relatos bíblicos. El libro, tanto el tomo I como el tomo II, están escrito para que el lector se meta en el personaje y que, cuando atravesemos el desierto con el faraón detrás de nosotros achuchándonos, nos pongamos las babuchas y nos subamos al camello. Sin traspasar estas barreras y meternos en ese espacio y tiempo, no hay forma de entenderlo. Tras un lenguaje ameno, sencillo y cercano, Vallejo-Nágera, no oculta la gran responsabilidad que esconde su “Biblia para Zoquetes”.
Tras su experiencia de estudio bíblico en Harvard, la escritora sabe que aquello del «católico ignorante futuro protestante» puede ser mucho más que un simple dicho. «Lo que quiero es eso, -dijo- cumplir nuestra labor como católicos, espabilarnos y leer la Biblia”.
Se tiene que leer en familia y tiene que contar con un lugar primordial en la casa. En Harvard hablaba con chicos de 20 años que me dejaban patidifusa y me dio mucha rabia. ¡Nos han comido el terreno!», se lamentaba.
Más allá de lo formativo y estrictamente argumental, la escritora también considera una misión facilitar comprensión «un libro sobrenatural» como es la Biblia, a la que se refiere como la «garganta de Dios hablando».
«Se ha quedado en un papel donde nos habla directamente. Tiene muchísima potencia espiritual. Cuando era pequeña, -cuenta Maria- en los hoteles de Nueva York abrías los cajones y todos tenían una Biblia (protestante). Allí se suicidaba la gente, tirándose desde un piso 22, y cuando pusieron las Biblias católicas, la gente, “se dejaba matar». Curiosa reflexión y dato a tener en cuenta.
Como gran conocedora de la población de Medjugorje, e impulsora de una miríada- (Cien veces cien)- de peregrinaciones, la escritora también recordó la importancia de la Biblia en la aldea de las apariciones, que acaba de recibir el “Nihil obstat de la Santa Sede”. Los videntes, dijo, «desde pequeños, la Virgen les decía que el mensaje de la Virgen era leer la Biblia en familia, hasta el punto de que en Medjugorje, las familias la tienen en un lugar primordial de la casa y la leen juntos».
Entre otros aspectos de interés y los que pretenden contribuir sus volúmenes es el del orden y modo de leer la Biblia. Tras su estudio en Harvard y Comillas, Vallejo-Nágera destaca como muchos de sus «zoquetes bíblicos» le reconocen leer el texto sagrado sin orden alguno, empezando incluso por el Nuevo Testamento. Algo que, a su juicio, se queda «cojo» porque, “la Biblia no se puede separar”.
Hay que empezar por el principio, está todo unido, es como un cordón umbilical que del Génesis llega al Apocalipsis y vuelve a comenzar, como un círculo perfecto». También incluye dosis de una apologética, referida también incluso a católicos que o desconocen o no creen en lo narrado por las Sagradas Escrituras.
Hablando del génesis como el fragmento «más complicado» de analizar, desvela que en no pocas ocasiones le dicen: «`Pobre, es que se cree la Biblia entera”. Pero es que creo que existió Moisés. Y si no, ¿qué pasa con todo lo que hemos encontrado en la arqueología? ¿Por qué sino la Iglesia ha puesto un día de San Moisés? Esa no fue la Iglesia primitiva, esa fue, nuestra Iglesia. Este es mi carácter y soy una guerrera», eso comenta María, dejando “atónitos” a todos.
La escritora concluyó, recordando cómo algunas de sus alumnas terminaron por comenzar entusiasmadas la carrera de teología al concluir las clases de Vallejo-Nágera en el Museo del Prado, plasmándose así uno de los grandes objetivos de su publicación. «Esa es la conclusión. Es muy difícil leer la Biblia, yo solo intento hacerla más atractiva, más fácil, que se pase bien leyéndola y se enamoren de ella», agregó.
En La Biblia para zoquetes, Tomo II, María Vallejo-Nágera, vuelve a acompañarnos con mucho humor y simpáticas anécdotas. Continuando donde nos quedamos al acabar el tomo I, nos lleva ahora de la mano por los últimos capítulos del Génesis, ese libro repleto de aventuras y misterios, pero no solo eso, sino que es Palabra viva de Dios à incluso para los más despistados espiritualmente. Entre camellos testarudos, patriarcas tozudos, desiertos y romances junto al pozo, descubrirás que también tienes una antena espiritual que necesita ser desempolvada. Con la ayuda de la beata Ana Catalina Emmerick, este libro te abrirá los ojos y el corazón a una forma nueva, divertida y cercana de leer la Biblia. Aquí no encontrarás tecnicismos teológicos ni pesadas exégesis. Porque si algo tiene claro la autora es que Dios no habla solo a los sabios, sino a los que tienen hambre de Él, aunque no entiendan todo. Aunque se crean “zoquetes”.
