En toda su obra concede suma importancia al diálogo entre filosofía, ciencia y religión, como una "modesta contribución a los saberes"
(José M. Vidal).- Lo presentaron como «un gran humanista», pero Xabier Pikaza, siempre humilde, se quitaba importancia, mientras recogía el ‘IV premio Juan Andrés de ensayo e investigación en ciencias humanas’ de la Universidad de Alicante en la Fundación Pastor de Madrid. Agradecido, reconocía, eso sí, que desde niño había sido un constructor de puentes de diálogo.
Desde siempre y hasta ahora. Primero, «como hijo de las dos España«. Después, porque su padre fue «un marino profesional, que me enseñó a respetar todas las religiones». Y, además, porque en el monasterio de Poio, un profesor le obligó a leer a Ángel Amor Ruibal, del que se manifiesta deudor y seguidor desde entonces.
Pikaza consigue el premio por un ensayo que todavía está escribiendo (y presentará el próximo año) sobre ‘Religión y globalización‘, en el que abordará la temática desde la perspectiva de la imagen del arco iris. «Porque estamos en un pluriverso. No hay una rama única. No hay un análogo fundamental», explicó. De ahí la importancia que, en toda su obra, concede al diálogo entre filosofía, ciencia y religión, como una «modesta contribución a los saberes».
El catedrático de la Universidad de Alicante, Pedro Aullón de Haro, fue el encargado de glosar la figura y la obra del teólogo premiado. Y lo calificó no sólo de teólogo, sino también de filósofo y de antropólogo. De tal forma que, a su juicio, «la obra de Pikaza es lo más maduro y sólido que existe en español en su género».
Y Aullón explica los que, a su juicio, son los tres aspectos más importantes de la obra de Pikaza. Primero, «el profundo conocimiento de las fuentes». Segundo, «la expansión constructiva de su obra». Y tercero, que se trata de «la obra de un humanista profundo, a salvo de las modas y del sociologismo, precisamente porque se basa en los saberes antiguos». Quizás por eso, concluyó el catedrático alicantino, «lo que más le interesa a Pikaza es el futuro del hombre».
Previamente, se presentó el libro ‘Dificultades de la Ilustración’, obra del profesor José Luis Villacañas, ganadora del premio del año pasado, glosada por el decano de la Facultad de Filosofía de la UCM, Rafael Valeriano Orden, y por Juan Manuel Navarro. Este último aseguró que el libro de Villacañas es «magnífico, atractivo y apasionante», porque, entre otras cosas, «dialoga con el Kant recreado».
El autor del libro, José Luis Villacañas, se definió como «un kantiano decepcionado, pero impenitente» y sostenía que «el ser humano es aquel que se humaniza».




