Entreguen algo de su dinero a los misioneros combonianos para ayudar a los miles de personas desplazadas a las que ayudan en su parroquia
(José C. Rodríguez).- Hasta el último minuto no estaba seguro de si podría salir de Bangui para pasar mis dos semanas de vacaciones con mi familia en Madrid. El viernes 20 por la noche dormí en la oficina del Consejo Danés para los Refugiados, donde trabajo actualmente.
«No sabemos si podremos CENTRAFRICA-UNREST-FRANCEllegar al aeropuerto por la mañana, ahora mismo hay combates en los barrios cercanos», nos informó nuestro coordinador. Dos de mis compañeros centroafricanosque viven en esa zona se quedaron a dormir en el despacho. Tras una noche puntuada de disparos y breves ráfagas de ametralladora, finalmente a las seis de la mañana del sábado 21 de diciembre nuestro chófer nos sacó a toda velocidad a los cuatro cooperantes que teníamos el vuelo aquella mañana.
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