"Es un problema de Estado", sostiene Juan Antonio Menéndez

El obispo de Astorga pide al Gobierno «tomarse en serio» el drama de los refugiados

Reclama que "se eviten las mafias, las muertes y todas las tragedias humanas"

El obispo de Astorga pide al Gobierno "tomarse en serio" el drama de los refugiados
Una patera repleta de inmigrantes, rumbo a Europa FQ

Esta tragedia es el último eslabón de una cadena que nos está preocupando a todos porque nadie pone remedio a esta situación

(Cameron Doody).- «Un problema de Estado». Así ha calificado el «drama humano» que sufren los refugiados que tratan de llegar a costas europeas el presidente de la Comisión Episcopal de Migraciones, Juan Antonio Menéndez, quien ha instado a los políticos a «tomarse en serio» esta situación, de la que «dependen muchas vidas humanas».

«Esta tragedia es el último eslabón de una cadena que nos está preocupando a todos porque nadie pone remedio a esta situación», ha dicho el obispo de Astorga en declaraciones a La Opinión de Zamora, días después de que una veintena de inmigrantes subsaharianos aparecieran ahogados en la costa melillense.

«Ni los gobiernos, ni la oposición a los gobiernos tienen la sensibilidad suficiente para poner los medios a esta cuestión que es un drama humano como ha señalado en varias ocasiones el Papa Francisco», ha denunciado el prelado, llamando a los políticos a ponerse de acuerdo en esta cuestión «para que la inmigración que se haga, sea siempre en libertad, con información verídica y acompañada, de manera que se eviten las mafias, las muertes y todas las tragedias humanas que está causando esta situación».

«Yo quisiera instar al Gobierno y la oposición a tomarse en serio el problema, esto no es una cosa menor, sino del presente y del futuro del cual dependen muchas vidas humanas», ha añadido monseñor Menéndez, insistiendo en «la necesidad de alzar la voz» y la responsabilidad que tenemos todos de trabajar para «erradicar» las muertes de inmigrantes en el mar.

«La erradicación más eficaz consiste en que en sus países puedan tener el desarrollo suficiente para poder vivir», ha opinado por último el obispo de Astorga, reiterando que si hay personas que deciden emigrar debería poder hacerlo «en libertad y con la información suficiente de lo que se van a encontrar en el camino». En los países de acogida, ha agregado, debe haber la «sensibilidad» necesaria como para darles la bienvenida y «respetar su dignidad, sus derechos e integrarlos en nuestra sociedad como personas humanas que son».

Autor

José Manuel Vidal

Periodista y teólogo, es conocido por su labor de información sobre la Iglesia Católica. Dirige Religión Digital.

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