El Papa pidió al cardenal de Washington que consulte con sus curas

Wuerl se reunió con el Papa en Roma para abordar su futuro

El purpurado pidió perdón a los fieles por sus "errores de juicio" e "insuficiencias"

Wuerl se reunió con el Papa en Roma para abordar su futuro
El cardenal de Washington, con el Papa Francisco Agencias

Suplico por la gracia de Dios, reconociendo que podemos avanzar hacia luz, simplemente te pido que me guardes, mantienes a todos los que han sido maltratados, a todos los que han sufrido, a toda la iglesia en tus oraciones

(J. Bastante).- Es uno de los obispos más damnificados por los abusos del cardenal McCarrick y las acusaciones de Viganò. El cardenal de Washington, Donald Wuerl, viajó la pasada semana al Vaticano, donde se reunió con el Papa Francisco.

Ambos, según informa CNN, discutieron acerca de la situación personal de Wuerl tras los escándalos. El domingo, durante un encuentro con un centenar de sacerdotes, el cardenal les relató el contenido de su reunión con Francisco, incluido el consejo del Papa: que consulte con sus curas acerca de su futuro.

Según confirmó el portavoz de la diócesis Edward McFadden, «si bien hubo varios sacerdotes que indicaron que podría ser mejor para la arquidiócesis seguir adelante, y que él considera solicitar al santo padre que acepte su renuncia, yo diría que la mayoría de los sacerdotes que hablaron le apoyaron«. «El cardenal Wuerl se sintió muy conmovido por la efusión de afecto que compartieron sus sacerdotes».

El encuentro con el Papa fue confirmado por McFadden, quien se negó a dar detalles sobre el mismo. La diócesis sí ha «negado categóricamente» que el cardenal conociera las acusaciones contra McCarrick. Wuerl también está cuestionado por su actuación durante su etapa como obispo en Pittsburgh, salpicada dentro del informe de pederastia en Pensilvania.

Durante la misa de este domingo en la catedral, Wuerl pidió a los fieles perdón por sus «errores de juicio» e «insuficiencias». Al tiempo, el purpurado invitó a permanecer fieles al Papa Francisco que «cada vez está más claro que es objeto de considerable animosidad».

«Ojalá pudiera volver a hacer todo en estos 30 años como obispo. Ese no es el caso. Pienso en conjunto, pido la misericordia de Dios, suplico por la gracia de Dios, reconociendo que podemos avanzar hacia luz, simplemente te pido que me guardes, mantienes a todos los que han sido maltratados, a todos los que han sufrido, a toda la iglesia en tus oraciones», admitió el purpurado, cuyo futuro se antoja complicado.

 

 

Autor

Jesús Bastante

Escritor, periodista y maratoniano. Es subdirector de Religión Digital.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído