Como adelantó RD, sinodales y jóvenes peregrinarán juntos el 25 de octubre

El Sínodo aboga por «una Iglesia más incluyente» que acompañe a todas las realidades

"Los homosexuales no pueden quedar fuera de nuestra realidad pastoral"

El Sínodo aboga por "una Iglesia más incluyente" que acompañe a todas las realidades
Como adelantó RD, sinodales y jóvenes peregrinarán juntos el 25 de octubre Vatican News

También se cuestiona qué y cómo actuar con los homosexuales, que no pueden quedar fuera de nuestra pastoral, y otras realidades como matrimonios entre homosexuales, vientres de alquiler, adopción por parte de parejas del mismo sexo...

(Hernán Reyes Alcaide, corresponsal de RD en El Vaticano).- Padres sinodales y jóvenes que participan del Sínodo que se desarrolla en el Vaticano harán la semana próxima un peregrinaje conjunto, tal como había anticipado Religión Digital. Además, hoy se supo que uno de los dos círculos de habla hispana de los participantes del Sínodo de obispos dedicado a la juventud reclamó que los «homosexuales no pueden quedar fuera de nuestra realidad pastoral».

El presidente de la comisión de información sinodal, Paolo Ruffini, confirmó este mediodía que se hizo lugar a la propuesta que había presentado la semana pasada el presidente del pontificio consejo para la Nueva Evangelización, Rino Fisichella, sobre un peregrinaje conjunto durante el Sïnodo.

«Se hará un pereginaje de seis kilómetros por la via Francigena hacia San Pedro, de 8.30 a 11 de la mañana del 25 de octubre a la mañana», aseveró hoy Ruffini, también prefecto del dicasterio para la comunicación de la Santa Sede.

Hoy mismo ya se vieron filas en las mesas que, dentro del Aula del Sínodo, ya ofrecían la inscripción al «peregrinaje a la tumba de Pedro«.

 

 

 

 

Este martes fueron también dadas a conocer las relaciones de los 14 grupos lingüísticos, o círculos menores, que debatieron la segunda parte de la Instrumentum laboris sobre la que se basa la estructura del Sínodo que lleva como lema «Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional».

«No se puede desconocer la realidad de los jóvenes en las maras y pandillas: su único amor es el del grupo y no resulta fácil entrar en esos ambientes tan cerrados ni tampoco les resulta fácil a los jóvenes salir de ellas», planteó en esa línea el círculo hispánico A, moderado por el cardenal Óscar Rodríguez Maradiaga.

«También se cuestiona qué y cómo actuar con los homosexuales, que no pueden quedar fuera de nuestra pastoral, y otras realidades como matrimonios entre homosexuales, vientres de alquiler, adopción por parte de parejas del mismo sexo, temas todos de actualidad y propiciados y patrocinados por instituciones gubernamentales internacionales», aseveró la relacion final del grupo dada a conocer hoy.

En las últimas horas, la auditora chilena Silvia Teresa Retamales Morales, miembro del Observatorio Socio-Pastoral de los jóvenes en su país, se había expresado en la misma línea.

 

 

 

 

«En un país como el mío, las personas homosexuales deben sufrir muchas discriminaciones. La discriminación se da cuando no se trata a la persona homosexual en su dignidad, y, en la Iglesia, cuando la persona homosexual en lugar de sentirse recibida se siente un problema«, aseguró.

«En cambio, la Iglesia, cuyo primer mandato es el amor, debe reconocer a estos hermanos como personas que necesitan ser acompañadas: ser una Iglesia más incluyente y cómo poder ayudar a nuestros hermanos con orientación sexual diferente, pero que quieren formar parte de la Iglesia», aseveró la participante trasandina.

El otro círculo menor de habla hispana, coordinado por el español Luis Ladaria Ferrer, se centró en el rol de los laicos y aseveró que «la vocación del laico es importante aclararla pues muchas veces se concibe solo hacia lo interno de la Iglesia (lectores, acólitos, catequistas, etc.)».

 

 

 

 

«No está mal, pero la vocación laical es la caridad social o caridad política como se denomina en el magisterio de la Iglesia, es un compromiso concreto desde la fe en la construcción de una sociedad nueva, es vivir en medio del mundo y de la sociedad para evangelizar sus diversas instancias para la extensión del Reino de Dios. El Concilio Vaticano II ha explicitado la misión propia de los laicos, vocación a la que son llamados la mayoría del Pueblo de Dios», propuso el grupo.

Junto a Ruffini, también participó este martes del encuentro con la prensa el cardenal ghanés Peter Turkson, que afirmó que «la Iglesia, todos nosotros, necesitamos un «manual de vida». Y esta guía es precisamente lo que estamos realizando con el Sínodo gracias a la contribución activa de los jóvenes».

A su vez, el arzobispo de Porto Alegre, Brasil, lamentó la situación generada en su país por la droga. «No olvidemos la cruda realidad de la droga, de la que halamos demasiado poco. La crueldad que se vive en Brasil grita al cielo».

 

 

Autor

Jesús Bastante

Escritor, periodista y maratoniano. Es subdirector de Religión Digital.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído