Los deportes más queridos en España

Los deportes más queridos en España
Evento deportivo Photo by Unknown, Public Domain

Lo de que España es un país deportista es una verdad a medias. Es cierto que España destaca en algunos deportes como el fútbol, el baloncesto o el tenis, ya que jugadores españoles de estas disciplinas son conocidos en todo el mundo. No obstante, según las investigaciones los españoles no son tan deportistas como parece. Recientemente, se ha hecho público que la mayoría de las mujeres menores de 35 años no practican el ejercicio físico necesario cada día, media hora, y lo mismo sucede respecto a gran parte de la sociedad.

El fútbol es el deporte nacional por excelencia, y es que acapara prácticamente todo: es el deporte que más ingresos genera a través de la venta de artículos de los diferentes equipos, y también el que más apuestas deportivas online se lleva. Pero ser la disciplina con más adeptos también provoca ciertos desequilibrios: el deporte rey también es el centro de los medios de comunicación, hasta el punto de que disciplinas minoritarias como la gimnasia rítmica, el bádminton, el balonmano o la equitación, pasan a un segundo plano y son olvidadas por completo por los medios.

Lo mismo ocurre en términos económicos: el fútbol mueve cientos de millones de euros de forma anual, ya no solo con la venta de entradas sino también a través de múltiples compromisos publicitarios. Además, también recibe muchas subvenciones, mientras que otros deportes con menos seguidores no lo tienen tan fácil para conseguir material deportivo o cualquier tipo de patrocinio que ayude de forma económica a financiar y promocionar su práctica.

Gimnasia

Como vemos, hablar de fútbol es hablar de dinero y cualquier equipo de primera división de la liga española invierte fortunas en fichar a los mejores jugadores del mundo. Un ejemplo de ello lo encontramos en el reciente fichaje de Hazard por el Real Madrid, que le ha costado al club merengue la friolera de 100 millones de euros. Sin olvidar todo el merchandising que hay detrás de cada equipo y cada jugador. Las cifras son mayores de lo que cualquier ciudadano de a pie podría imaginarse.

Diferente situación es la que viven los otros dos deportes que más pasiones levantan en España: el baloncesto y el tenis. Aunque los fichajes, en el caso del baloncesto, son caros, el dinero empleado para contratar a los grandes de esta disciplina es menor que el que se pide por los grandes jugadores del fútbol. Por su parte, a nivel publicitario el tenis no cuenta con el mismo reconocimiento que el fútbol o el baloncesto. Es decir, es fácil encontrar a gente con camisetas de su equipo favorito, pero no es tan sencillo encontrar a personas por la calle que lleven el equipaje de su tenista favorito, ya sea Nadal o Federer.

Con respecto a su visibilidad en los medios de comunicación, el baloncesto y el tenis tienen más o menos la misma presencia en antena que el fútbol: si hay un campeonato de alguno de estos deportes o algún fichaje o acontecimiento interesante, los medios de comunicación se hacen eco de ello. Caso contrario es el que experimenta el rugby, deporte todavía minoritario en nuestro país. De hecho, los jugadores de rugby solo se hicieron un hueco en las noticias y programas de televisión cuando el ciclón Winston les pilló por sorpresa en la isla de Fiji. La amenaza, de categoría cinco, devastó la isla por completo con vientos sostenidos de 230 kilómetros por hora y rachas de hasta 360 kilómetros por hora. Los medios de comunicación mostraron la valentía de los jugadores de rugby españoles, pero curiosamente no fueron noticia cuando, poco después, consiguieron el pase a los Juegos Olímpicos de Río.

RugbyNo todo es malo en los deportes con más seguidores en España. Todos los años, los jugadores de fútbol más queridos visitan los hospitales españoles, sobre todo la unidad de pediatría, con el objetivo de sacar una sonrisa a los niños que no pueden pasar una fecha tan importante como la Navidad en casa con su familia. Lo mismo ocurre con los jugadores de baloncesto y los tenistas que son ídolos de los más pequeños. Una buena causa, siempre es una razón para dejar el deporte y la fama de lado y centrarse en los más necesitados.

Por suerte para los deportes minoritarios, los Juegos Olímpicos siempre están ahí. Es en este campeonato mundial en el que los deportistas de élite tienen la posibilidad de demostrar su valía. De hecho, este importante evento internacional que se celebra cada cuatro años es el mejor escaparate para estos atletas, ya que les permite darse a conocer, posibilitando así futuras ofertas de patrocinio. Uno de los últimos ejemplos de este evento como trampolín mediático lo encontramos en la gimnasta estadounidense Simone Biles, que saltó a la fama mundial tras sus espectaculares resultados en los juegos de Río y que desde entonces goza de un mayor respaldo por parte de marcas y empresas. De hecho, esta joven gimnasta que cuenta con una larga historia de superación a sus espaldas, ha superado enormemente la estela dejada por nadadores como Michael Phelps o Katie Ledecky.

En España hay deportes que son muy aclamados y los deportistas de estas disciplinas tienen más oportunidades. En cambio, otros atletas, tienen que ganar la medalla que los califica como los mejores del mundo para empezar a disfrutar de ciertas ventajas, como material deportivo patrocinado. Con todo, ya seamos seguidores de una disciplina mayoritaria o adeptos a un deporte con menos reconocimiento, no hay excusas para no ponerse en forma y superar las actuales marcas de la actividad física de los españoles.

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Lo más leído