Trey Lyles desató su talento en el Movistar Arena, donde el Real Madrid dominó al EA7 Emporio Armani Milán con un contundente 106-77.
Con esta victoria, los blancos suman seis triunfos consecutivos en la Euroliga, posicionándose en la lucha por el liderato tras la reciente revancha en El Clásico ante el Barça. La defensa fue implacable, mientras que el ataque brilló con una precisión digna de un cirujano.
El encuentro del martes 20 de enero de 2026, correspondiente a la jornada 23 de la fase regular, reafirmó la fuerza del equipo blanco.
Al descanso, ya tenían una ventaja de 54-36, habiendo encestado siete triples de once intentos. La renta llegó a estirarse hasta los 29 puntos. Sergio Scariolo rotó a sus jugadores con confianza, dando minutos a aquellos menos habituales, y el pabellón, lleno de 7.513 aficionados, vibró ante un equipo que parece haber hallado su esencia. ¿Dudas? Desvanecidas. Este Madrid defiende como leones y ataca como poetas.
La noche de Lyles, el canadiense que encesta como respira
Trey Lyles, un ala-pívot canadiense de 2,06 metros y bagaje NBA, anotó 17 puntos en apenas 17 minutos, logrando un impresionante 25 de valoración PIR que lo convirtió en el jugador más destacado del encuentro. Elegante y letal desde el perímetro –con un notable 42,9% en triples esta temporada–, también se muestra versátil en la pintura. Llegó al club en verano de 2025 con un contrato que lo vincula hasta junio de 2026, tras haber pasado diez años en la liga estadounidense con equipos como Utah Jazz, Denver Nuggets, San Antonio Spurs, Detroit Pistons y Sacramento Kings. Con más de 660 partidos disputados a sus espaldas, ahora promedia en su debut en Euroliga cifras notables: 14,6 puntos, 4,8 rebotes y 17,3 PIR en nueve encuentros.
Sus once puntos casi consecutivos en el primer cuarto hicieron temblar al Armani, dirigido por Giuseppe Poeta, quien sustituyó al legendario Ettore Messina. Lyles no solo anota; también abre espacios, captura rebotes y defiende con astucia. En cuanto a su rendimiento esta temporada en Euroliga:
Entre otros destacados se encuentran: Mario Hezonja (13), David Kramer (12, récord personal), Andrés Feliz (11), Alberto Abalde (10) y Walter Tavares (10). Seis jugadores alcanzaron dobles cifras; además lograron repartir un total de 25 asistencias colectivas y alcanzaron un asombroso 72,2% en tiros de dos. El Armani, con Marko Guduric (15 PIR) como mejor anotador del equipo, se vio superado por la ansiedad y se quedó limitado a un pobre porcentaje del 32,1% desde el perímetro cuando suelen promediar cerca del 40%.
Antecedentes: de las dudas al despegue imparable
No hace mucho tiempo que el Real Madrid permitía anotar más de cien puntos por partido y sufría desconexiones alarmantes. La derrota sufrida ante el Barça en ACB fue un claro aviso. Desde el pasado cuatro de enero han logrado seis victorias seguidas en Euroliga –la quinta consecutiva– además del título invernal tras vencer al Valencia. En casa son imbatibles: han ganado once de los doce partidos disputados en el Movistar Arena, siendo este último triunfo el undécimo consecutivo. La defensa ha resurgido –solo permitieron 77 puntos al conjunto milanés– y su puntería parece haber vuelto a brillar.
El técnico italiano Scariolo ha hallado la clave para activar al equipo. Refuerzos como Lyles, junto a otros como Theo Maledon, Chuma Okeke o Kramer, aportan frescura al juego. El equipo circula bien el balón (14 asistencias al descanso), limita las segundas oportunidades para los rivales y castiga desde larga distancia. El conjunto milanés llegó con bajas significativas como la del jugador Bolombro y poco pudo hacer ante un Madrid que se mostró superior desde principio a fin. Poeta incluso se quitó la corbata por frustración; ¡qué humorístico! Como si hubiera presagiado la paliza.
En Liga Endesa, Lyles acumula una media de 14,8 puntos en cuatro partidos disputados hasta ahora; presenta un notable porcentaje del 43,8% desde más allá del arco y un impresionante acierto del 94,1% desde la línea de tiros libres. Su impacto global es evidente: ha jugado treinta y tres encuentros acumulando ya423 puntos y151 rebotes. Fuera del parqué es visto paseando por Madrid probando cafés o interactuando con aficionados a través de redes sociales; pero dentro de la cancha se convierte en un killer silencioso. ¿Su secreto? Una combinación entre experiencia acumulada durante su paso por la NBA y una insaciable sed por triunfar en Euroliga.
