El Celta de Vigo concluyó su andadura en la fase de liga de la UEFA Europa League con un empate ante el Estrella Roja en el estadio Rajko Mitic de Belgrado.
Este resultado, aunque no permitió soñar con las posiciones más altas, garantizó a los gallegos la decimosexta plaza y, lo más relevante, el factor campo para los dieciseisavos de final.
La velada en Belgrado será recordada por el impresionante regreso de Fer López, quien apenas necesitó unos minutos en el campo para demostrar las razones que llevaron al Celta a repatriarlo desde el Wolverhampton, donde había tenido escasas oportunidades en la Premier League.
El mediapunta madrileño llegó a Vigo el martes 27 de enero de 2026 tras firmar su cesión un día antes, sin tener claro si podría jugar.
La UEFA le dio luz verde para inscribirse en la Lista B y Claudio Giráldez decidió utilizarlo como revulsivo en la segunda mitad. Su entrada cambió por completo el rumbo del partido. Con el equipo gallego buscando con ansias un gol que les acercara a posiciones más favorables, Fer López se sacó de la manga una obra maestra en el minuto 87: desde fuera del área, con el exterior de su pie izquierdo, conectó un disparo que se coló por la escuadra, dejando sin opciones al portero Matheus. Era justo lo que necesitaba el Celta, una chispa que podía haber encendido algo más grande. Sin embargo, la alegría duró poco.
El drama de Bruno Duarte
La euforia se tornó frustración cuando Bruno Duarte aprovechó un despiste defensivo del equipo gallego para igualar el marcador en el minuto 88. El delantero brasileño se deshizo de Marcos Alonso, picó el balón con precisión y batió a Andrei Radu, una jugada que resumía la noche para los vigueses: cuando parecía que tenían todo bajo control, el fútbol les recordaba que nada es seguro. E
l empate final 1-1 significaba que el Celta no alcanzaría el top-8; esas ocho primeras posiciones que les habrían evitado la ronda de dieciseisavos. No obstante, los hombres de Giráldez lograron cumplir su objetivo secundario: terminar entre los dieciséis mejores y, lo más importante, asegurar que la vuelta del playoff se jugaría en Balaídos.
Una noche de sufrimiento en el pequeño Maracaná
El partido se convirtió en un ejercicio de resistencia para los gallegos durante gran parte del encuentro. El Estrella Roja, bajo las órdenes de Dejan Stankovic, llegó dispuesto a dominar desde el primer minuto. Marko Arnautovic, una leyenda austriaca que hace años estuvo cerca de reforzar al Celta, fue un verdadero quebradero de cabeza para la defensa viguesa. El veterano internacional tuvo dos goles anulados por el VAR: uno por una falta previa de Katai sobre Javi Rodríguez, y otro por un fuera de juego ajustadísimo. El serbio Katai, quien también tuvo sus oportunidades claras, fue otro protagonista del ataque local, poniendo constantemente en aprietos a Javi Rueda en la banda derecha.
Durante la primera mitad, el peligro generado por el Celta fue escaso. La ocasión más clara llegó cuando Borja Iglesias estrelló un remate contra el palo tras un robo realizado por Javi Rueda, pero los vigueses tuvieron que sufrir ante un rival complicado y un ambiente hostil. La segunda parte trajo cambios tácticos que mejoraron notablemente la actuación del equipo. La entrada de Fer López fue clave, aunque también lo fue la inclusión de Ferran Jutglà, quien falló una oportunidad increíble en el minuto 80 cuando solo tenía que empujarla a portería vacía. Ese error, sumado al drama del final, reflejaba una temporada complicada para este delantero belga por quien el Celta pagó más de cinco millones de euros durante el pasado verano.
Hacia los dieciseisavos con rivales conocidos
El sorteo para los dieciseisavos de final se llevará a cabo el viernes 30 de enero a las 13:00 horas. Los posibles rivales del Celta son equipos como el PAOK Salónica o el Lille, ambos ya conocidos tras haber coincidido con ellos durante la fase de grupos. Jugar la vuelta en casa es fundamental para un equipo que necesita reponerse tras una fase liguera difícil.
Con Fer López ya completamente integrado y mostrando su calidad, hay razones para afrontar con optimismo esta próxima eliminatoria. Este canterano madrileño ha decidido regresar bajando su salario pese a tener ofertas más atractivas; ha venido para ser parte esencial del sueño europeo del conjunto vigués. Su espectacular gol en Belgrado es solo un anticipo de lo que podría ser una historia emocionante dentro de esta edición de la Europa League.
